La consejera regional de Huánuco, Kandy Vargas, expresó su preocupación por el clima de confrontación política entre autoridades de la región, en especial entre la congresista Elizabeth Medina y el gobernador regional Antonio Pulgar. Según declaró, si bien cada nivel de gobierno tiene competencias definidas, debería primar el respeto institucional y el trabajo conjunto en beneficio de la región.
Vargas manifestó que, durante una reciente visita de la parlamentaria a la sede del Gobierno Regional, la tensión entre ambas autoridades fue evidente, lo que —según indicó— no contribuye a generar confianza en la población. “Yo discrepo con la actitud de ambos. La congresista llegó alterada, y el gobernador se mostró a la expectativa de lo que iba a ocurrir. Ese no es el comportamiento que espera Huánuco de sus autoridades”, señaló.
Además, remarcó que cualquier diferencia personal debería quedar fuera del espacio público. “Los problemas individuales deben quedarse en la mochila antes de ingresar a una institución”, afirmó, al pedir mayor madurez política y menos exposición de conflictos ante la ciudadanía.
Deficiencias en equipo técnico
En su evaluación sobre el desempeño del Ejecutivo regional, Vargas declaró sentirse insatisfecha con los avances de la gestión de Antonio Pulgar, particularmente por lo que calificó como una deficiente ejecución del presupuesto público. “No estoy contenta con lo que se ha avanzado. Huánuco necesita más trabajo y resultados”, manifestó.
La consejera precisó que, si bien el gobernador presenta “buenas ideas”, el equipo técnico que lo acompaña no estaría ejecutando correctamente los proyectos planificados, lo cual —según indicó— estaría retrasando las metas trazadas para el desarrollo regional. “Ya se le ha dicho que algo no está funcionando bien”, agregó.
Vargas sostuvo que el Consejo Regional ha emitido recomendaciones para renovar funcionarios, aunque aclaró que la decisión final corresponde al Ejecutivo, ya que el consejo no tiene potestad de remoción. “Nosotros no somos ejecutores ni sancionadores. Nuestro rol es de representación, legislación y fiscalización”, explicó.
“No tiene poder sancionador”
La consejera explicó que, a diferencia del Congreso, el Consejo Regional de Huánuco carece de atribuciones para sancionar a funcionarios o aplicar medidas coercitivas ante una gestión ineficiente. “Solo podemos emitir informes de fiscalización. No tenemos la capacidad de sancionar como el Congreso. Esa es una limitación estructural”, declaró.
Ante preguntas sobre el respaldo del Consejo a decisiones cuestionadas —como los viajes del gobernador en medio de crisis regional—, Vargas precisó que todas las decisiones se toman por mayoría. “El Consejo está conformado por 20 integrantes, y toda votación se define por mayoría. No importa si uno dice no; si la mayoría vota a favor, se aprueba”, sostuvo.
En cuanto a su propio rol, afirmó que sus votos han sido “diferenciados” y que solo ha apoyado medidas orientadas a mejorar la inversión pública, como el aumento del presupuesto para programas como Procompite. “Si se trata de inyectar recursos para mi población, apoyo sin dudar. Pero cuando algo no me parece correcto, también lo rechazo”, indicó.
Unidad institucional
Finalmente, Vargas exhortó a todas las autoridades elegidas por voto popular a trabajar en conjunto dejando de lado tensiones personales o partidarias. Aseguró que Huánuco enfrenta múltiples desafíos que requieren atención inmediata, como la reactivación económica, la ejecución de obras públicas y la atención a sectores vulnerables.
“Todos fuimos elegidos por Huánuco. No podemos permitir que nuestras diferencias empañen el trabajo institucional. La población espera resultados, no enfrentamientos”, concluyó.




