Gobernadores piden cambios en el gabinete de Dina Boluarte por falta de resultados y escándalos

La gestión de dos ministros clave en el gabinete de Dina Boluarte enfrenta serias críticas por parte de los gobernadores regionales del Perú. Según informó Renato Silva en Infobae, la Asociación Nacional de Gobiernos Regionales (ANGR) solicitó la remoción del ministro de Economía, José Arista, y del ministro de Desarrollo e Inclusión Social, Julio Demartini. Esta solicitud fue presentada a la presidenta en diciembre de 2024, durante un evento oficial en Piura, y reiterada a inicios de 2025 debido a la percepción de que ambos funcionarios han perdido contacto con las regiones.

Koki Noriega Brito, gobernador de Áncash y presidente de la ANGR, explicó que la propuesta también incluye una “evaluación” del desempeño del presidente del Consejo de Ministros, Gustavo Adrianzén, por su falta de liderazgo y poca integración con los gobiernos regionales. “Todos los funcionarios públicos deben estar sujetos a evaluación. Adrianzén debe tomar más liderazgo y unificar a las regiones”, comentó Noriega.

El caso de José Arista: desconexión con las regiones

El principal problema que los gobernadores regionales tienen con José Arista radica en la asignación de presupuestos inadecuados para proyectos que no pueden ejecutarse.

“El ministro ha perdido contacto con los gobiernos regionales. No hay una oficina que haga un trabajo en equipo con nosotros”, señaló Noriega.

Como ejemplo, el gobernador mencionó el caso de un presupuesto de S/200 millones asignado a Alto Piura, donde los proyectos de inversión carecen de expedientes técnicos o procesos de licitación. “Es una burla. Nos dan dinero sabiendo que no puede gastarse”, agregó.

Julio Demartini y el caso Qali Warma

Julio Demartini, ministro de Desarrollo e Inclusión Social, enfrenta cuestionamientos relacionados con el caso Qali Warma, un programa de alimentación escolar que ha sido vinculado a supuestos actos de corrupción. Según las investigaciones, Demartini habría estado relacionado con Carlos Guillén Anchayhua, señalado por ofrecer sobornos para obtener información privilegiada sobre el programa.

“Este escándalo ha superado los límites. La transparencia en la gestión es fundamental, y lo que está ocurriendo en este sector perjudica la imagen del Ejecutivo”, expresó Noriega.

La vinculación de Demartini con personas cercanas a Boluarte, como Freddy Hinojosa, vocero presidencial, ha generado aún más presión para su salida. Los gobernadores regionales consideran que la continuidad de Demartini pone en riesgo la credibilidad del gobierno.

Una aceptación “tácita”

Aunque la presidenta Dina Boluarte no ha confirmado públicamente su intención de realizar cambios en el gabinete, Koki Noriega aseguró que durante una reunión con 17 gobernadores en diciembre, la mandataria aceptó “tácitamente” la propuesta.

“Planteamos cuatro propuestas ese día. Una de ellas era la remoción de algunos ministros que habían perdido el norte con las regiones. Ella dio a entender que estaba de acuerdo con esta propuesta”, afirmó el presidente de la ANGR.

Sin embargo, hasta el momento, no se han tomado acciones concretas. Noriega indicó que la ANGR evaluará las próximas medidas a seguir si no se cumplen los compromisos asumidos.

Expectativa de trabajo conjunto

A pesar de las discrepancias con el Ejecutivo, los gobernadores regionales buscan mantener una relación de colaboración con el gobierno central.

“En la gestión pública no se trata de personas, sino de instituciones. Esperamos que estas opiniones críticas no sean tomadas como un ataque personal y que podamos seguir trabajando juntos por la seguridad ciudadana”, comentó Noriega.

El presidente de la ANGR subrayó que el objetivo es garantizar un uso eficiente de los recursos y promover un desarrollo equitativo en todas las regiones del país.