Gloria Montenegro Legado De Servicio Lucha Y Amor Por El Peru
Gloria Montenegro Legado De Servicio Lucha Y Amor Por El Peru

GLORIA MONTENEGRO: LEGADO DE SERVICIO, LUCHA Y AMOR POR EL PERÚ

El Perú ha perdido a una de sus más valientes hijas. El día de ayer, falleció la Dra. Gloria Montenegro, exministra de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, una mujer cuya vida fue sinónimo de vocación, entrega y compromiso con el servicio público. Para quienes la conocimos de cerca, su partida deja un vacío inmenso, pero también una huella imborrable de inspiración y trabajo incansable.
Nacida en 1956 en la ciudad de La Unión, provincia de Dos de Mayo, región Huánuco, Gloria Montenegro fue nieta de doña Felipa Cardich y de don Augurio Figueroa, e hija de doña Delfina Figueroa Cardich, una destacada maestra, y de don Leonidas Montenegro, militar del Ejército del Perú. Desde muy niña su familia emigró a Chiclayo, en el norte del país, pero jamás se desprendió de sus raíces huanuqueñas ni del amor por su tierra natal. Siempre regresaba para acompañar las celebraciones y homenajes a nuestro Señor de Burgos, Rey y Patrón de Huánuco.
A lo largo de su vida, desempeñó funciones públicas con un fuerte sentido ético y humano. El 12 de marzo de 2019, fue nombrada ministra de la Mujer por el entonces presidente Martín Vizcarra. Desde ese momento, quienes la conocíamos saludamos con orgullo su designación. Como huanuqueña y domaina, tuve la oportunidad de trabajar a su lado en múltiples gestiones, y puedo dar fe de que fue mucho más de lo que uno esperaría de una funcionaria: fue una verdadera líder, comprometida con los derechos humanos, especialmente los de las mujeres, y con la inclusión social.
Durante su gestión ministerial, impulsó campañas nacionales contra la violencia de género. No se limitó a pronunciamientos simbólicos: creó Centros de Emergencia Mujer en comisarías de todo el país, implementó el SAU (Servicio de Atención Urgente) para víctimas, y gestionó la creación de centros de protección para mujeres en situación de violencia y para menores en abandono. Pero no solo ofrecía protección: también impulsaba el empoderamiento económico a través de talleres y programas de capacitación. Fue promotora del grupo “Hombres por la Igualdad” y de la recordada campaña del “Mandil Rosado”, que buscó sensibilizar a la sociedad peruana con valentía, incluso frente a duras críticas.
A cada ministerio se le asignó una región como parte de la estrategia del gobierno para la atención de emergencias, y a ella le correspondió Huánuco. Y no pudo haber mejor elección. Su vinculación emocional con nuestra región la convirtió en una pieza clave para gestionar ayuda oportuna ante huaicos, lluvias, derrumbes y desastres naturales. Siempre presente, articulaba acciones con COEN, COER e INDECI, trabajando como puente directo entre el gobierno central y nuestras autoridades locales.
Sin embargo, fue en los momentos más oscuros de la pandemia del COVID-19 cuando su liderazgo y humanidad se manifestaron con más fuerza. En 2020, Huánuco carecía de hospitales plenamente operativos. Solo funcionaba un hospital de contingencia, mientras que la construcción del Hospital Hermilio Valdizán estaba incompleta. Gracias a su intervención, logramos adaptar el puesto de salud del Valle para la atención de pacientes contagiados, aunque el aumento de casos nos desbordó rápidamente. Fue entonces que Gloria Montenegro movilizó todo su poder de gestión para nuestra región: camas hospitalarias, generadores y balones de oxígeno, equipos de protección personal, médicos y personal de salud llegaron gracias a su esfuerzo.
Se implementaron cuatro centros temporales de atención en Huánuco, uno de ellos en el colegio Marcos Durand Martel, con 100 camas conectadas a oxígeno y un equipo médico de 116 personas. También se equiparon centros en Tingo María (colegio Gómez Arias Dávila) y Puerto Inca, y gestionó un presupuesto de seis millones de soles exclusivamente para medicamentos contra el COVID-19.
Recuerdo con emoción un 25 de junio, cuando Gloria llegó a Huánuco a las 3 a.m. Me llamó apenas aterrizó y nos dirigimos de inmediato a inspeccionar, de forma inopinada, los centros de atención. Comenzamos en Amarilis y terminamos en Tingo María, sin siquiera detenernos a almorzar. En el camino, me ofreció un yogurt griego que llevaba en su bolso. Ese simple acto reflejaba su entrega total: una mujer que dejaba a su familia y su hogar para entregarse por entero al país.
Así era Gloria. Directa, decidida, sin pausas ni excusas. Me decía con convicción: “Sigamos en la política, sigamos en la gestión, sigamos luchando contra la violencia, sigamos velando por un país libre de corrupción”. Sus palabras no eran discursos, eran motores de acción. Fundó el grupo Mujeres Líderes en Servicio, una iniciativa que buscó abrir más espacios a la participación activa de la mujer en todos los niveles del Estado y la sociedad.
Hoy, con profundo dolor, despedimos a una mujer íntegra, una guía incansable, una compañera de luchas y esperanzas. Como huanuqueña, me honra haber trabajado con ella, hombro a hombro, en tiempos difíciles. Como peruana, me queda el compromiso de seguir su legado.
Hasta el cielo, querida Gloria. Tu ejemplo permanecerá como faro para quienes creemos que otro Perú es posible.
Gracias por tanto
*Ex Prefecta Regional de Huánuco