El anuncio de la gira descentralizada del presidente José Jerí ha encendido una ola de rechazo en diversas regiones del país, siendo Puno uno de los epicentros de la indignación. Organizaciones sociales de esta región anunciaron que se sumarán a la movilización nacional convocada por colectivos juveniles como la Generación Z, prevista para los días 14 y 15 de noviembre, en rechazo a lo que califican como “un régimen de continuidad autoritaria”.
Organizaciones populares
Desde la provincia de San Román, dirigentes de múltiples frentes sociales realizaron un plantón en el centro de Juliaca, donde declararon al presidente Jerí como persona no grata. En la jornada, los representantes señalaron que su eventual visita al altiplano sería considerada una provocación política.
“Rechazamos contundentemente la llegada de este presidente porque simboliza el continuismo de la dictadura y de los partidos de ultraderecha, responsables de la matanza de nuestros hermanos”, declararon voceros del comité colegiado de organizaciones sociales de Puno, durante la concentración pública.
Paro del 14 y 15 de noviembre
El coordinador regional Lucio Callo Callata indicó que distintas bases provinciales han confirmado su adhesión al paro nacional. La protesta, organizada por sectores juveniles, feministas y gremiales, demanda la inmediata renuncia del mandatario José Jerí, así como el cierre del Congreso, al que acusan de corrupción sistémica y desinterés por la seguridad ciudadana en regiones andinas.
“Queremos que se vayan todos, porque este gobierno representa la misma agenda de la derecha empresarial. Exigimos el cierre de este Congreso podrido y corrupto”, afirmó Callo Callata, tras confirmar la participación de delegaciones provenientes de las 13 provincias de la región.
Marchas por calles de Puno y Juliaca
Los organizadores anunciaron que la concentración para los días de protesta comenzará a las 3:00 p. m. en las plazas de armas de Puno y Juliaca. Posteriormente, los manifestantes se desplazarán por las principales vías urbanas en ambas ciudades para visibilizar sus demandas.
“Puno se respeta y tiene memoria. No permitiremos que se repita la historia de indiferencia estatal. No olvidamos a nuestros muertos”, advirtieron los dirigentes, en alusión a los episodios de represión policial durante anteriores movilizaciones ciudadanas.




