Gestores de la economía con inteligencia artificial

César Augusto kanashiro Castañeda

De las tecnologías innovadoras presentes en la Cuarta Revolución Industrial, cabe destacar que algunas sientan las bases para el desarrollo de otras, la Inteligencia Artificial (IA). La IA se define como un sistema que es parte de la   informática que, mediante   el   desarrollo   de algoritmos, permite la simulación de procesos cognitivos   que   emplea   la   inteligencia humana, tales como el aprendizaje, el razonamiento y la autocorrección.

La disciplina científica que trata la IA no es nueva en absoluto; su base se remonta a los inicios de la informática entre 1940 y 1950, e incluye numerosos y diferentes métodos cuyo objetivo es reproducir las funciones cognitivas a través de la informática. El término “inteligencia artificial” fue acuñado en 1956 por John McCarthy, quien fue uno de los padres fundadores del campo junto con Allen Newell y Herbert Simon.

Dentro de su clasificación, en primer lugar, se tiene el machine learning, donde por medio de un conjunto de técnicas un algoritmo puede llevar cabo una tarea y a su vez modificar su propio comportamiento en el futuro con base en los datos que dispone o en la forma que haya realizado el proceso previamente, se dividen en: aprendizaje supervisado, aprendizaje no supervisado y   aprendizaje por refuerzos. En muchos casos, suelen utilizarse para realizar tareas específicas. En segundo lugar, están las redes neuronales, integradas por una amplia cantidad de funciones matemáticas interconectadas entre sí, formando una red en simulación al cerebro humano.  Este grupo representa los avances más novedosos en el campo de la inteligencia artificial (IA), complementando en algunos casos, las técnicas de machine learning.

Es inestimable el aporte que la tecnología de IA efectúa en el área económica y el amplio horizonte en oportunidades de transformación que representa en el corto, mediano y largo plazo en los procesos productivos, las cadenas globales de   valor   y   el   consumo. La teoría económica muestra que uno de los principales fenómenos a tener en cuenta es la eficiencia, que al aplicarla de forma constante en el proceso de producción de bienes y servicios y en los modelos de negocios empresariales, conlleva a la maximización de beneficios, objetivo principal de las unidades productivas.

Es acá donde la Inteligencia Artificial juega en la actualidad un papel crucial en la organización de la producción a nivel global. La IA se presenta como una herramienta de alto potencial innovador que optimiza el rendimiento y la productividad de la empresa mediante la automatización de procesos o tareas que antes requerían el esfuerzo humano; siendo así, una novedosa palanca de generación de Valor Agregado. La IA también es capaz de dar sentido a los datos a una escala altamente eficiente, mediante la utilización óptima de los mismos.  Esta capacidad puede generar importantes ventajas empresariales. Por ejemplo, Netflix utiliza aprendizaje   automático   para   proporcionar   un   nivel de personalización que ayudó a la empresa a aumentar su base de clientes en más del 25% (Oracle, 2023).  Es conocido de que las grandes compañías tecnológicas situadas en Silicon Valley como Google, Meta (Facebook), Amazon y Apple están empleando diversas y sofisticadas técnicas de IA conllevando a saltos significativos en sus procesos y en la diversificación de los productos que comercializan en el mercado.

En la actualidad, además de los beneficios empresariales ante la utilización de la IA, esta puede ser una herramienta valiosa para el abordaje de los diversos desafíos socioeconómicos que presentan los países emergentes de la región latinoamericana según (Castaneda, 2023).

Sin embargo, la utilización de la IA también trae consigo riesgos asociados en el caso de países como en nuestro país, dentro de los que se destacan el impacto en el empleo, el acceso limitado a la tecnología, la privacidad y seguridad de los datos y cuestiones éticas y morales que deben tratarse de forma proactiva. Al respecto del impacto en el mercado laboral hay que tener en cuenta los riesgos para los trabajadores pueden ser la intensificación del trabajo, la deshumanización de las relaciones interpersonales, una mayor fragmentación laboral y el control de los trabajadores. Sin embargo, tales fenómenos se encuentran en constante debate en la actualidad.

Así pues, la Inteligencia Artificial plantea diversas oportunidades y desafíos en el sector privado, en los hogares y en las diversas ramas de la actividad económica, así como en los gobiernos centrales y locales; que su aprovechamiento estará en función de las condiciones que cada territorio disponga para su adopción y desarrollo.