GESTIÓN ORGANIZACIONAL; EL LADO HUMANO DE LAS EMPRESAS

¿ESTAMOS REALMENTE PREPARADOS PARA LIDERAR EN NUESTRAS ORGANIZACIONES?

LIC. EN ADM. LISBETH CASTILLO DIAZ

El hombre es un ser individual y por ello busca primordialmente su propio bien. Pero es también un ser social, nace, crece, se desarrolla y muere en sociedad y la necesidad para sobrevivir, progresar y superarse. Debe ayudarse a sí mismo, pero debe ayudar también al grupo, que a su vez le ayudara a él.

Douglas McGregor, en su libro “The Human Side of Enterprise” refiere que la Teoría X sostiene que la gente es inherentemente perezosa y necesita vigilancia autoritaria para ser productiva y Según la Teoría Y, la mala administración – no la pereza de los trabajadores – es culpable de que el personal no esté motivado ni coopere. 

La globalización y los alcances tecnológicos de la actualidad nos muestran hoy fronteras inusuales; han llegado a revolucionar absolutamente todo y el actuar de las personas no es la excepción, este actuar que hoy se enfoca enormemente en la ambición por tenerlo todo en el menor tiempo posible, esta realidad abre una brecha gigante entre líderes y capital humano dentro de las organizaciones. No hace mucho tiempo se podía hablar de una gestión basada en ordenes, que ha pasado de moda por tres razones: 1.  Usa paradigmas obsoletos – Los modelos jerárquicos, como la milicia o la Iglesia católica, no se aplican a los negocios modernos. 2. Es “etnocéntrica” – No toma en cuenta el “entorno político, social y económico” de una organización. 3. Hace suposiciones poco fidedignas sobre la naturaleza humana; Supone que sólo el ejercicio de la autoridad fuerza a la gente a trabajar. Pero la autoridad tiene sus límites. La persuasión y la cooperación a menudo funcionan mejor. “Si hubiera sólo una suposición que dominara la teoría organizacional convencional, es que la autoridad es el medio central e indispensable del control gerencial” (Douglas Mcgregor,2005).

Hoy observamos una realidad completamente diferente que se basa en tres supuestos: 1. La gente no quiere trabajar – Tiene un disgusto innato por el trabajo y tratará de evadirlo. Las cuotas de producción, metas de ventas y relojes checadores son las respuestas de la administración ante esa tendencia. 2. La coerción es necesaria – Su organización no logrará sus metas si no fuerza y amenaza a sus empleados. El castigo, no el premio, es lo único que motiva. Los ascensos, bonos y prestaciones llevarán a mayores exigencias, no al trabajo duro. 3. La gente prefiere ceder al control – No quiere responsabilidades. Quiere estar en la nómina y tener trabajo seguro (la famosa generación de cristal).

Ante ello surge la necesidad de preguntar ¿Cuál es el modelo de gestión a seguir dentro de nuestras organizaciones?; ¿Estamos realmente preparados para liderar ante esta nueva generación? O estamos siguiendo nuestros instintos de forma empírica, buscando el camino correcto para llevar al éxito a nuestras organizaciones, debemos hacer un análisis exhaustivo; porque hoy no son suficientes la formación continua, las capacitaciones, hoy; necesitamos concientizar en valores, inteligencia emocional, temor a Dios y sobre todo coherencia.

Nunca dejes de aprender, porque la vida nunca dejara de enseñar.

Ralph Waldo Emerson