La obtención de la visa para ingresar a los Estados Unidos se ha transformado en un proceso cada vez más complejo, incorporando la revisión exhaustiva de la presencia digital de los solicitantes. Desde esta semana, los ciudadanos peruanos que aspiren a viajar a territorio estadounidense deberán incluir en el formulario de solicitud información detallada sobre sus perfiles en redes sociales. Esta medida, si bien implementada desde 2019, se ha intensificado, y ahora las autoridades migratorias consideran el contenido de estas plataformas como un factor decisivo en la aprobación o denegación del visado. Esta exigencia se suma a los ya existentes controles sobre antecedentes penales, situación económica y vínculos familiares.
Según la investigación publicada por Gestión, la nueva política migratoria estadounidense utiliza sofisticados sistemas para evaluar la “huella digital” de los solicitantes, analizando desde publicaciones personales hasta tendencias ideológicas.
Esta nueva fase de evaluación digital implica que los funcionarios consulares utilizan inteligencia artificial, algoritmos y herramientas de big data para analizar el historial en línea de cada solicitante. Los expertos advierten que el análisis no se limita a una simple revisión superficial, sino que se profundiza en la identificación de patrones de comportamiento, opiniones políticas y la adhesión a ciertas ideologías. El periodista tecnológico Jesús Véliz explicó al medio que “hoy hay sistemas que permiten chequear publicaciones personales, aplicar algoritmos con palabras clave, y analizar tendencias sobre tu orientación política o adhesiones ideológicas”.
Jorge Zeballos, especialista en ciberseguridad, coincide en que esta práctica se ha intensificado con el tiempo. Según el especialista, “desde hace más de una década, los funcionarios de inmigración usan redes sociales para investigar a los solicitantes. Esta práctica se ha intensificado, y los filtros pueden activarse cuando detectan comportamientos no compatibles con los valores del país”. Las publicaciones en plataformas como Facebook, X (antes Twitter), Instagram o LinkedIn son susceptibles de ser rastreadas por bots que detectan patrones específicos.
Estados Unidos puede usar estas herramientas para evaluar si tus publicaciones tienen un impacto negativo contra el país, su modelo político o sus aliados estratégicos”, indicó Véliz, enfatizando la importancia de ser consciente de la imagen que se proyecta en línea. La “huella digital”, entendida como el rastro que dejamos en internet al interactuar en redes sociales, navegar o publicar contenido, se convierte en un elemento clave del proceso de evaluación. Esta huella incluye no solo las publicaciones directas, sino también los “me gusta”, las búsquedas y los temas sobre los que se opina.
A pesar de que una publicación pueda ser eliminada, los especialistas advierten que es posible que esta continúe almacenada en caché o haya sido compartida por otros usuarios. Incluso la opción de hacer privado un perfil no garantiza la eliminación completa de la información, y en algunos casos, puede interpretarse como un intento de ocultamiento, generando desconfianza en el proceso de evaluación. De hecho, ciertos programas exigen que los perfiles estén públicos durante la evaluación.
Entre los contenidos que pueden influir negativamente en la decisión de otorgar la visa se encuentran los comentarios ofensivos sobre Estados Unidos o sus autoridades, la apología al extremismo político o ideológico, las teorías conspirativas sin evidencia, el contenido homofóbico, racista o violento, y los retuits o publicaciones que, aunque fueron “broma”, generen un patrón hostil.
Ante este panorama, se recomienda a los solicitantes auditar sus redes sociales periódicamente, eliminando cualquier contenido que pueda ser interpretado negativamente. Se sugiere revisar el historial personal en redes como Facebook y X, buscar el propio nombre en Google entre comillas, filtrar palabras clave polémicas y depurar contenido con posturas extremas o lenguaje ofensivo. Igualmente, es fundamental evitar mentir sobre la existencia de perfiles en redes sociales, ya que esto podría levantar sospechas. Los expertos recomiendan cambiar el enfoque de las publicaciones, mostrando contenido más orgánico o relacionado con intereses profesionales. Véliz concluye que “Por más desconocido que seas, tu imagen pública importa. No se trata de no opinar, sino de hacerlo con fundamento. Hoy, compartir sin pensar puede cerrarte oportunidades”.




