La reciente noticia publicada por el diario Ahora pone en evidencia la postura del gerente de transportes de la municipalidad de Huánuco, quien se deslinda de la responsabilidad de aprobar la ruta entre La Esperanza y la ciudad de Huánuco para el transporte masivo. Según el gerente, esta responsabilidad recae en la sesión de regidores y, especialmente, en la comisión de transportes.
Es curioso que la ordenanza que prohíbe el otorgamiento de concesiones de rutas fue aprobada el 2 de enero de este año, justo cuando el señor alcalde recién asumía su cargo. Parece que el gerente de transportes, Teófilo Loarte, busca evadir su responsabilidad al dialogar con algunos regidores que ni siquiera conocen ni poseen el borrador de una posible mejora de la ordenanza.
Asimismo, es importante recordar que la formulación y evaluación de dicha ordenanza fue avalada por el mismo señor Loarte y firmada el último día de gestión del alcalde anterior. Este hecho resulta sospechoso, ya que el señor Loarte pudo haber advertido al actual alcalde, Antonio Jara, sobre las posibles consecuencias de esta ordenanza, pero sucedió, todo lo contrario, fue consentida.
Sin embargo, hasta ahora no se ha dado a conocer ninguna solicitud concreta para mejorar la ordenanza vigente, la cual limita el servicio a una sola empresa que cubre la ruta desde Cayhuayna hasta La Esperanza.
Además, Don Teófilo señala que es necesario declarar en emergencia el transporte en Huánuco. Sin embargo, esta solicitud ha sido hecha por la población y los transportistas desde hace mucho tiempo. El gerente de transportes debe conversar con el alcalde, sus asesores para tomar verdaderas acciones y mejorar el transporte en Huánuco. No se trata de soluciones paliativas de un solo día y para la foto, para que luego de 24 horas regrese todo el caos nuevamente
Curiosamente, el señor Loarte se desempeña en este cargo, en diferentes gestiones, probablemente desde hace 20 años. Pregúntate usted: ¿El transporte ha mejorado en los últimos años? Pues sin lugar a dudas, solo ha empeorado y ha proliferado la informalidad. Esta situación demuestra una falta de compromiso y responsabilidad por parte del gerente, quien ahora parece lavarse las manos y transferir la responsabilidad a la nueva gestión.
Es importante destacar que la falta de una ruta directa y masiva hacia La Esperanza genera controversias. Los colectivos cobran el doble del pasaje masivo, lo cual representa un inconveniente para muchas familias que no cuentan con recursos económicos suficientes. Esta situación debe ser resuelta por el consejo municipal, ya que el debate sobre la regulación de los colectivos y la autorización de más empresas de combis en esa ruta debe abordarse y encontrar una solución equitativa.




