Como reguero de pólvora se esparció en Huánuco el rumor de la presencia de personas que secuestran a menores de edad para sacarles los órganos y comercializarlos. Se parafraseó que los “pishtacos” son responsables e incluso del psicosocial, al extremo que sin ningún argumento sólido, el alcalde de Amarilis, Robinson Aguirre Casimiro, utilizando su cuenta en las redes sociales, anunció que: “tomaron la decisión política de declarar en alerta de peligro social a Amarilis”, porque según él, hay constantes denuncias de desaparición de personas “por traficantes de órganos llamados “pishtacos”.
Sin embargo, en las dependencias policiales solo existen denuncias de desaparición de jóvenes que en muchos casos escaparon de sus casas por problemas familiares o sentimentales. Incluso, la Policía reportó que varios de ellos, después de algunos días, regresan a sus casas.
Las denuncias de desaparición en las comisarías, son por trata de personas. La policía detectó que inescrupulosos captan con engaños a jovencitas para ponerlas a trabajar en bares clandestinos.
No se reportan casos de asesinatos de menores
Luego del rumor que buscaría generar un psicosocial en la población de Huánuco, en la policía no se reportó el hallazgo de ningún cuerpo con características que haber sido asesinado para quitarles sus órganos.
Rumor pone en
peligro a turistas
Lamentablemente, el rumor llegó incluso a las zonas altoandinas de Lauricocha y Yarowilca, donde los pobladores se atreven a calificar a los turistas de “pistachos”, situación que pondría en riesgo su integridad.
En 2008 asesinaron a dos maestros jubilados acusados de “pishtacos”
Recordemos que bajo ese argumento, en 2008 en el caserío de Nueva Unión de Rurínen el ahora distrito San Pablo de Pillao, los pobladores asesinaron a dos profesores que hacían turismo, a quienes falsamente acusaron de ser “pishtacos”.
Diógenes Fabián Malpartida Huamán y Teobaldo Lucio Albornoz Castro fueron víctimas de la ignorancia popular. La turba los secuestró y asesinó de manera despiadada.



