Según el semanario “Hildebrandt en sus Trece”, cinco generales de la PNP implicados en los enfrentamientos y muertes ocurridos en diversas regiones del país durante las protestas han sido ascendidos en sus carreras profesionales. Estos ascensos se dan en medio de la presión pública y las investigaciones en curso sobre las acciones de la policía durante las manifestaciones.
Los generales promovidos, quienes dirigían las operaciones en Ayacucho, Puno, Apurímac, Junín y Lima, han recibido asignaciones en cargos clave y traslados a la capital, Lima. Entre ellos, se encuentra el general Antero Rosendo Mejía Escajadillo, exjefe de la Región Policial Ayacucho, quien ahora ocupa un puesto en la Dirección de Seguridad Ciudadana en Lima. Asimismo, el general Carlos Omar Bravo Cáceres, anteriormente jefe de la Región Puno, ha sido trasladado a una posición estratégica en Lima como Jefe Nacional de Inspecciones de la PNP.
Otros incluidos en el informe son los generales Luis Flores Solis, Gregorio Martín Villalón Trillo y Víctor Zanabria. Solis, antes jefe del Frente Policial Apurímac, ahora dirige la Dirección contra el Terrorismo, mientras que Villalón, anteriormente a cargo de la VI Región Policial de Junín, ha sido designado director de Medio Ambiente de la PNP. Zanabria, quien lideraba la Región Lima durante los incidentes, ha sido promovido a la Dirección Nacional de Operaciones Policiales.
Estos ascensos han generado controversia, ya que estos oficiales estuvieron al frente de operaciones en regiones donde se registraron muertes y abusos durante las manifestaciones. Las promociones han sido interpretadas por algunos como una recompensa por su lealtad y eficacia en la gestión de las protestas, lo que plantea interrogantes sobre la imparcialidad y la rendición de cuentas dentro de la PNP.
El traslado de estos generales a posiciones de influencia en Lima también ha despertado preocupaciones sobre posibles intentos de encubrimiento y la falta de transparencia en las investigaciones en curso.




