Generación de titanio

Escrito por: Marcos Cancho Peña

Perú vivió una maratón de “Juego de Tronos” en esta última semana. La lucha por el poder fue encarnizada. Finalmente, vencieron los derrotados. Y es que, con Manuel Merino como “presidente”, se convirtieron en ministros los que en un proceso electoral no habrían conseguido puesto alguno. Prueba de ello es la designación de Ántero Flores-Aráoz, quien en las Elecciones Presidenciales del 2016 obtuvo menos del 1 % de los votos, y ahora es el nuevo presidente del Consejo de Ministros. En el país resuena “Thriller”, de tantos muertos políticos que hay. Es que se realizó la repartija por intereses. Se realizó la venta de la patria. Los desgraciados desenfundaron los tenedores, esperando la tajada de torta que les llevaba Merino. Y esa no se hizo esperar.

El país tuvo voz. Se realizaron protestas a nivel nacional, rechazando lo que a todas luces fue una artimaña ejecutada sin pensar en el Perú. Las marchas fueron organizadas por la generación que incontables veces llamaron “de cristal”, por su “incapacidad para afrontar problemas”. Se equivocaron. En masa, dicha generación luchó por el país, harta de tanta mierda, de tanto abuso. Y su voz se escuchaba entre los perdigones, entre los quejidos de una nación convaleciente. El pueblo se cansó de las burlas, se hartó de que los poderosos pisotearan la bandera por intereses con apellidos. Así se levantó la “Generación de cristal”: sin hacerle honor a su nombre. El cristal, a puro golpe, se convirtió en titanio. Resistente. Así se movilizó esta generación, sin mordazas, sin miedo. Generación de titanio.

Cuidado con las serpientes que ofrecen manzanas. En estos momentos, hay quienes fingen estar de nuestro lado, solo para que mordamos el anzuelo y recordemos sus rostros en las próximas elecciones. Fichemos bien a los que culpables de esta inestabilidad. Apuntemos sus partidos y sus apellidos. Las marchas son batallas contra el enemigo, pero la verdadera guerra ocurre en las urnas, en un silencio sepulcral donde te encuentras solo con tus pensamientos. No volvamos a emitir un voto desinformado. Hagámoslo a consciencia. Dejemos de lado, solo por un momento, las propuestas y revisemos las hojas de vida de los candidatos. Sus antecedentes reflejan sus verdades, no las promesas que realizan mencionando nuestro país. Las palabras son ligeras, se las lleva el viento. Eso ha demostrado la historia.

El respaldo popular a Manuel Merino es mínimo. Este Gobierno nació sin legitimidad política. Nuestra voz es poderosa, puede causar efecto. Manejémonos como equipo. Los que no puedan ir a marchar, compartan videos donde haya abuso policial en las protestas, para que, por medio de la tendencia, se genere eco internacional. Los que no puedan ir a marchar, compartan información de último minuto del panorama de las marchas, para que, sus contactos que sí asisten a ellas, sepan lo que ocurre y tomen precauciones. Los que no puedan ir a marchar, alcen el puño a su manera. Estamos unidos, estémoslo siempre.