Una advertencia técnica ha puesto a Huánuco en el mapa de las regiones con mayor riesgo por desbordes glaciares. Según la “Evaluación Nacional de Lagunas Glaciares con Riesgo de Desborde 2024”, elaborada por el Instituto Nacional de Investigación en Glaciares y Ecosistemas de Montaña (INAIGEM), la laguna Gangrajanca —ubicada en la provincia de Lauricocha— encabeza la lista de cuerpos de agua con “riesgo muy alto” de generar aluviones en la región. Se trata de una amenaza latente que podría afectar directamente a comunidades rurales y ecosistemas de montaña si no se adoptan medidas de prevención.
Gangrajanca: un espejo de agua de alto riesgo en la sierra huanuqueña
Situada a más de 3900 metros sobre el nivel del mar, en la cordillera Huayhuash, la laguna Gangrajanca forma parte de una cadena de lagunas alimentadas por glaciares del nevado Yerupajá. Tiene una extensión de más de 67 hectáreas y un volumen estimado de 39 millones de metros cúbicos de agua. Estas características, sumadas a su cercanía al glaciar, la pendiente de sus laderas y la inestabilidad del terreno, la convierten en un punto crítico de atención.
Según el informe del INAIGEM, el dique natural que retiene sus aguas está formado por morrena —material glaciar no consolidado— con una pendiente de apenas 5,7° en su frente aguas abajo. Esta configuración, considerada frágil frente a fenómenos extremos como lluvias intensas, avalanchas o sismos, incrementa la probabilidad de una ruptura parcial o total.
Además, la zona que rodea a Gangrajanca presenta taludes con inclinaciones de hasta 24,5° y presencia de roca sedimentaria debajo del glaciar, lo que podría favorecer deslizamientos mixtos (roca y hielo). Estas condiciones geológicas y climáticas, exacerbadas por el cambio climático, elevan significativamente la susceptibilidad a eventos GLOF (inundaciones por desborde violento de lagunas glaciares).
Comunidades expuestas: riesgo humano y social creciente
La evaluación técnica estima que al menos 90 viviendas podrían verse afectadas directamente si la laguna Gangrajanca llegara a desbordarse. Poblados como Baños, Queropalca, Santa Rosa, Concepción y otras localidades ubicadas en el valle del río Carhuacocha se encuentran en la ruta de impacto de un posible aluvión.
Estos asentamientos, en su mayoría rurales y con acceso limitado a sistemas de alerta temprana, se enfrentan a un riesgo creciente sin una infraestructura preventiva adecuada. Cabe señalar que en 2008 ya se produjo un deslizamiento significativo en esta laguna, hecho documentado por el mismo INAIGEM, lo que refuerza la necesidad de vigilancia y atención constante.
A diferencia de regiones como Áncash o Cusco, que cuentan con mayor cantidad de obras de control, Huánuco apenas registra un solo dique artificial en sus lagunas glaciares, de acuerdo con el inventario nacional. Esta realidad evidencia una brecha en la gestión de riesgos y pone en tela de juicio la capacidad de respuesta ante escenarios extremos.
Asimismo, se recomienda implementar campañas de educación y preparación comunitaria, en coordinación con el Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI), para fortalecer la resiliencia de la población frente a este tipo de fenómenos.
En regiones como Huánuco, donde las comunidades dependen en gran medida del agua proveniente de los glaciares para el riego y el consumo, un evento de desborde no solo representa un riesgo inmediato, sino que también puede comprometer la sostenibilidad del ecosistema hídrico de montaña a largo plazo.
Dato:
El INAIGEM exhorta en su informe a los gobiernos regionales y locales a tomar medidas urgentes de prevención, priorizando las cabeceras de cuenca donde el riesgo de desborde es elevado. Esto implica desde la actualización de mapas de peligros y monitoreo constante, hasta la ejecución de obras de infraestructura para reducir la presión sobre los diques naturales.




