La Comisión de Constitución del Congreso aprobó establecer el mes de setiembre como plazo máximo para la aprobación de las reformas políticas, pues solo así se alcanzaría al referéndum junto con la segunda vuelta de las elecciones regionales en el mes de diciembre.
No obstante, si bien hubo un primer acuerdo para acelerar los debates hasta setiembre, también fue notoria la poca voluntad política y no solo en el fujimorismo, sino también en la bancada aprista.
Ejemplo de ello, fue la actitud de la parlamentaria fujimorista Rosa Bartra, de no dejarse imponer plazos, en la línea de la postura de Fuerza Popular, por lo que desde el principio de la sesión se opuso como presidenta de la comisión a poner un plazo específico para la aprobación de dictámenes sobre los proyectos de reforma constitucional enviados por el presidente Martín Vizcarra.
A la exigencia de establecer el plazo de setiembre planteada por Gino Costa se sumó la congresista Patricia Donayre, quien dijo que en la práctica Rosa Bartra estaba intentando prolongar todo el debate hasta julio del año 2019.
En la misma línea se pronunció Alberto Quintanilla (Nuevo Perú) al apuntar que el plazo de setiembre iba en concordancia con la demanda de la ciudadanía.




