El exdictador Alberto Fujimori, quien gobernó Perú entre 1990 y 2000, fue visto nuevamente en público este miércoles, tras acudir a una clínica de Lima junto a su hijo menor, Kenji Fujimori. El exautócrata de 85 años fue captado saliendo de la clínica en silla de ruedas, después de realizarse una tomografía como parte de sus controles médicos regulares.
Fujimori, que ha estado bajo tratamiento médico en los últimos años, declaró brevemente a la prensa que su visita fue para “hacer una tomografía y ver cómo va la evolución” de sus problemas de salud. Sin embargo, lo que generó más expectativas fue su respuesta sobre la posibilidad de postular a las elecciones generales de 2026. Consultado por los medios, respondió con un enigmático: “Vamos a ver, vamos a ver”, sin confirmar ni desmentir su participación.
Su hijo Kenji, quien lo acompañaba en esta visita médica, no ofreció declaraciones y abandonó el lugar en un vehículo privado. Fujimori ha estado lidiando con un cáncer en la lengua y recientemente fue operado de la cadera, por lo que se encuentra en proceso de recuperación.
A fines de 2023, el exdictador abandonó el penal de Barbadillo, donde cumplía una condena de 25 años por delitos de lesa humanidad, gracias a la restitución del indulto humanitario que le concedió en 2017 el entonces presidente Pedro Pablo Kuczynski. Este indulto fue ratificado por el Tribunal Constitucional, permitiendo su salida de prisión.
El mes pasado, Keiko Fujimori, lideresa de Fuerza Popular, afirmó que su padre deseaba regresar a la política y que, pese a los riesgos, ella lo apoyaría. También aseguró que varios abogados le indicaron que su candidatura sería legalmente posible, aunque expertos en derecho han señalado que su condena por delitos dolosos lo inhabilitaría, según el artículo 34-A de la Constitución y la Ley Orgánica de Elecciones.
Keiko, por su parte, aún no ha decidido si se postulará al Senado, pero descartó integrar una fórmula presidencial junto a su padre, quien recientemente fue diagnosticado con un nuevo tumor maligno, además de las condiciones de salud que ha venido enfrentando por décadas, incluyendo una leucoplasia en la lengua.
A pesar de su estado de salud y los antecedentes judiciales, Fujimori ha vuelto a posicionarse en el escenario político. Según la última encuesta de Ipsos, publicada en Semana Económica, el exmandatario se ubicó en el noveno lugar entre las figuras más influyentes del país, con un 21% de apoyo, en gran parte debido a su liberación reciente y su aparente interés en seguir activo en la política peruana.




