En su primera visita a Groenlandia desde que el expresidente estadounidense Donald Trump manifestó interés en adquirir la isla, la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, aseguró este miércoles que “Estados Unidos no va a hacerse con Groenlandia. Groenlandia es de los groenlandeses”. La declaración se produjo en Nuuk, la capital del territorio autónomo, al inicio de una gira de tres días en la que Frederiksen se reunirá con el presidente en funciones Múte B. Egede y el electo Jens-Frederik Nielsen.
Nielsen, líder del partido liberal Demokraatit, presentó recientemente una coalición de gobierno que agrupa a la mayoría del arco parlamentario, incluyendo al movimiento independentista moderado. Aunque el Ejecutivo aún no ha sido formalmente investido, la primera ministra danesa defendió la necesidad de su visita en un momento que calificó como “difícil” tanto para Groenlandia como para Dinamarca y Europa.
La visita llega poco después de la presencia del vicepresidente estadounidense JD Vance en la isla, lo que generó incomodidad en Nuuk y Copenhague. Inicialmente, estaba previsto que su esposa, Usha Vance, participara en eventos culturales, pero las tensiones diplomáticas llevaron a un ajuste en la agenda.
Frederiksen aseguró que su objetivo principal es reafirmar la unidad frente a las presiones externas sobre la soberanía del territorio. En paralelo, Francia reiteró su apoyo a Dinamarca. El presidente Emmanuel Macron, en una visita del Estado del rey Federico X, anunció el envío de hasta 1.000 misiles Mistral 3 a Dinamarca, reforzando su defensa en medio de crecientes tensiones internacionales.
El viraje diplomático danés, que ha buscado fortalecer su posición dentro de Europa frente a las presiones de Estados Unidos, refleja una voluntad clara de mantener la soberanía de sus territorios autónomos y su independencia en política exterior.




