Croacia jugará su primera final de la Copa Mundial. Ayer se impuso por 2-1 a Inglaterra, con remontada incluida, en la prórroga del partido disputado en el estadio Luzhniki de Moscú. Un gol de Mario Mandzukic sentenció el encuentro.
El partido había empezado a pedir de boca para los ingleses. Poco antes de cumplirse el minuto 5, Kieran Trippier lanzó un soberbio tiro libre de rosca que, con gran efecto, venció a Danijel Subasic.
Croacia devolvió el golpe en la segunda mitad. Durante un periodo en el que presionaron sin descanso, Ivan Perisic igualó el marcador rematando un centro medido de Sime Vrsaljko. Menos de cinco minutos después, Perisic se hizo un hueco en el área inglesa, pero su disparo se estampó en el palo y Jordan Pickford atrapó el segundo balón de rebote.
La jugada del atacante del Inter de Milán fue lo más cerca que estuvieron ambos equipos de hacerse con la ventaja en los 90 minutos reglamentarios. El empate abocaba a Inglaterra a su segunda prórroga en Rusia, mientras que Croacia se preparaba para disputar su tercera consecutiva.
Esta vez, sin embargo, no hubo necesidad de recurrir a los penales. Mandzukic se coló por detrás de la defensa inglesa, por unos instantes totalmente desconcentrada, y batió la meta rival con un gol histórico que puso a su país en su primera final mundialista.




