La lucha antitabaco en Francia se intensifica con un nuevo decreto que busca erradicar el hábito de fumar en espacios públicos clave, marcando un antes y un después en la política de salud del país. Esta iniciativa representa un esfuerzo significativo por parte del gobierno francés para reducir las altas tasas de tabaquismo, que continúan siendo una preocupación de salud pública. La medida afectará parques, playas, paradas de autobús, perímetros escolares y cualquier lugar donde se congreguen niños, buscando así proteger a los más jóvenes y promover entornos más saludables.
Según el reportaje de Gestión.pe, la implementación de estas restricciones se enfrenta a una arraigada cultura del tabaquismo en Francia, donde fumar ha sido históricamente asociado con la imagen nacional y el glamour cinematográfico.
La normativa, que entrará en vigor el 1 de julio, busca modificar la percepción social del tabaquismo, desnormalizándolo y reduciendo su atractivo, especialmente entre los jóvenes. Philippe Bergerot, presidente de la Liga Francesa Contra el Cáncer, subraya que el objetivo no es prohibir fumar por completo, sino restringir el hábito en lugares donde pueda afectar la salud de terceros, especialmente la de los niños. El Ministerio de Salud galo ha expresado especial inquietud por la persistente popularidad del tabaco entre los jóvenes, revelando que un 15% de los jóvenes de 17 años son fumadores.
Las reacciones ante la nueva prohibición son diversas. Algunos ciudadanos, como Natacha Uzan, la consideran un tanto represiva, especialmente al extenderse a espacios abiertos como los parques. Otros, como Anabelle Cermell, la ven como una medida positiva para proteger la salud de los más vulnerables, especialmente de los niños pequeños expuestos al humo en lugares públicos. Estas opiniones reflejan el debate en curso sobre el equilibrio entre la libertad individual y la salud pública.
Cabe destacar que Francia ya ha implementado medidas restrictivas contra el tabaquismo en el pasado, como la prohibición de fumar en restaurantes, bares y edificios públicos, introducida en 2007 y 2008. Además, el aumento de los impuestos al tabaco ha elevado el precio de un paquete de cigarrillos a más de 12 euros (US$ 14). Sin embargo, estas medidas no han sido suficientes para reducir significativamente el número de fumadores, que supera el 30% de la población adulta.
La ministra de Salud, Catherine Vautrin, ha señalado que más de 200 personas mueren cada día en Francia a causa de enfermedades relacionadas con el tabaco, lo que equivale a aproximadamente 75.000 muertes al año. Este alarmante dato subraya la urgencia de implementar medidas más efectivas para combatir el tabaquismo y proteger la salud de la población. A diferencia de la nueva prohibición, los cigarrillos electrónicos quedan exentos de esta regulación. Por último, se tiene en cuenta que otros países europeos, como el Reino Unido y Suecia, han implementado regulaciones aún más estrictas en relación con el tabaco en espacios públicos, mientras que España está extendiendo la prohibición de fumar a las terrazas de cafés y restaurantes, una medida que Francia no ha adoptado.




