El día de hoy se empezará a usar el pase sanitario en Francia. Esto obligará a los ciudadanos y residentes extranjeros un documento que acredite su vacunación o una prueba negativa del coronavirus. Las personas que lo porten podrán ingresar a bares, restaurantes y otros lugares públicos. La vigencia del pase será hasta el próximo 15 de noviembre.
El gobierno francés tomó la mediad de portar con un carnet de sanidad para impulsar la vacunación en la población. El proceso de inmunización se encuentra estancada desde finales de junio por la pasividad u oposición de una parte de los franceses. Asimismo, este pase ya se exigía desde el 21 de julio en teatros, cines, museos y otras salas de cultura y deporte.
“Nuestro objetivo del pase sanitario en el transporte es incitar a la vacunación y preservar la libertad”, dijo el ministro de Transportes, Jean-Baptiste Djebbari.
El texto se aprobó en las cámaras parlamentarias y después pasó por el filtro del Consejo Constitucional, que vela por el respeto de la legislación a la Carta Magna.
Actualmente 44,7 millones de personas han recibido en Francia al menos una dosis de la vacuna desde el inicio de la campaña a finales de diciembre, el 66,4 % de la población total, y 37,2 millones tienen ya la pauta completa, el 55,2 %.
El pasado sábado, más de 230.000 opositores al pase salieron a las calles del país para protestar contra la medida. Ellos califican la medida de tirana y acusan




