Por: Israel Tolentino
Si febrero es el mes del “amor”, abril es el mes de la poesía, no hay poesía sin amor; no hay poesía sin poeta, las letras salvadas en Lepanto, encalladas en el grito de Rodrigo de Triana, esa mañana que ha hecho de nosotros mestizos. Construir en esta estupenda mezcla geográfica, un ser serrano como amazónico, costeño como andino; en el puerto artesanal de Ilo, en Moquegua, los expertos pescadores llegan de la región Puno; en la interculturalidad Pozucina, huanuqueños y cerreños han unido sus caminos con la de los colonos austro – alemanes. Al otro lado del Huascarán, aventureros italianos, en nombre de la fe en Cristo, construyen un especial mestizaje con los descendientes del Callejón de Conchucos. Aymaras, panatahuas, chavines, tiroleses, rennianos, piemontinos, trentinos, lombardos, etc. Una nación ancha y ajena. Abril, 30 días para apreciar con poesía este entorno, con ojos de cóndor, jaguar, kirkincho, ukuku, anchoveta, marmota, chamois…

En casa, el patriarca de la familia por parte de mamá Meli, es papá Miguel (1930-2006) había nacido el 14 de abril, recuerdo las elecciones para el primer gobierno aprista, a Alan llegando a la plaza del pueblo. Aprendí desde niño que César Vallejo había fallecido el 15 de abril. Abril se volvió un mes diferente a los otros. Mi hermano Husseín Germán (1978 -1991) había nacido el 2 de abril, hace poco, nuestro sobrino Yousef, tuvo la ocurrencia de coincidir con el 2. Olenka, otra sobrina, el 7. Por otro lado, mi cuñada Mayita Tiburcio sopla velitas el 18, igualmente nuestra querida tía Juanita; el tío Amancio, quien nos ayudaba a sacar la Libreta Militar es del día 8 y Andy, el creativo chef, del 9. Abril rellenando sus segmentos con cada generación.

Esa mañana caminaba por el Mercado Central en Lima, de la mano de Fátima (Fati), ella con tres añitos, una llamada al celular, por parte de mi amigo Gustavo Buntinx, me avisaba que en ese instante exacto, en la Escuela de Bellas Artes (a la presente Universidad de Bellas Artes del Perú) estaban homenajeando a Francesco “Pancho” Mariotti (Berna, 1943). Cincuenta años de la construcción y exhibición de la obra “el cubo luminoso “en la Documenta en Kassel (Alemania). Cargué a Fátima y corrí las 3 o 4 cuadras que nos separaban de la Escuela. La entrada era libre, entramos y buscamos una silla en el auditorio. Cuando habíamos escuchado una buena parte de las rememoraciones, Fati me dice: papá, quiero hacer pipí, salimos hacia un servicio higiénico. A la Escuela la conozco como la palma de mi mano, me fue fácil encontrar un sanitario. Acabaron los comentarios y las condecoraciones para con Mariotti, subimos al estrado del auditorio, saludamos a Gustavo y Francesco, alguien anónimo para nosotros nos sacó una fotografía. Era 2018, vivíamos en Huácar.

Con el mundo del arte, abril cobró un significado especial, gracias a dos artistas queridos y admirados venidos al mundo en este mes: Jorge Eduardo Eielson (1924 – 2006), quien este domingo cumpliría 101 y Francesco Mariotti, curiosamente nacido, como Jorge, el mismo 13. Dos enormes e irreemplazables artistas de la tierra Inca. Nuestras hijas Fátima y Bernadette crecen con sus imágenes.
Todos estos sucesos extraordinarios asumirán extensión poética con la fecha del 12 de abril, ese día en específico, junto con Elita (nombre de cariño de Rosa Elena) agradecíamos el nacimiento de nuestra amada y preciosa Fátima Elita; esa tarde en Lima, evitando el tráfico, caminé desde los libreros de Amazonas hasta la Maternidad (Instituto Nacional Materno Perinatal), y por esa contingencia que el destino te asigna, en el lugar de los libreros me topé con Renzo (también del 8 de abril), llevaba a cabo la filmación del Círculo de la Tiza, la vida del mimo Jorge Acuña.
Nuestra chiquita Fati, comparte el 12 con las grandes, prima Iris y sobrina Rosita, así como nuestra segunda hija Bernadette Elena, reparte su fecha de nacimiento, 20 de noviembre, con mamá Oti (1932 – 2024).

Enternecedor cuando una fecha se repite, como si nacer el mismo día, a pesar de las diferencias de carácter y otros contextos, concibiera que la vida y los sueños dan otra oportunidad. ¡Feliz diez añitos amada Fatimita! (Pozuzo, abril 2025).




