Por César Augusto kanashiro Castañeda
El impacto de la Revolución 4.0 se hace sentir de múltiples formas en las diversas facetas de la profesión del contador público. Algunos aspectos representan problemas o amenazas, otros presentan nuevas oportunidades que deben ser alcanzadas.
En cuanto a los problemas o amenazas se experimenta la desaparición de muchas tareas tradicionales de los departamentos de contabilidad que han sido automatizadas con sistemas de contabilidad integrados. Una de las nuevas oportunidades es que el área de la tecnología de la información y comunicaciones (TIC) va en un crecimiento sin precedentes y los contadores públicos están calificados de forma exclusiva para ofrecer en función de su experiencia en información, procesos y controles empresariales; además, que conservan el criterio profesional que es crítico para la auditoría y la presentación de informes financieros por lo que sólo les falta ser expertos en las otras dos: la tecnología y las comunicaciones.
Según la firma de contadores (Deloitte, 2018), [una de las “cuatro grandes”], … la Revolución 4.0 implica la promesa de una nueva revolución que combina técnicas avanzadas de producción y operaciones con tecnologías inteligentes que se integrarán en las organizaciones, las personas y los activos. Con ello se advierte, que todo será realizado por máquinas inteligentes”.
De la Plataforma de Recursos para Emprendedores (Unimooc, 2018), se observa que cada vez cobra más fuerza el concepto “economía digital” entendida como la adaptación de todas las ramas de la economía (empresas, familias, gobiernos, entre otros) a las nuevas posibilidades de las tecnologías de la información y el conocimiento. Estas nuevas posibilidades son capaces de transformar las industrias tradicionales, al tiempo que genera nuevas oportunidades a escala global.
En el conocimiento especializado, se presenta un problema impactante para el contador público, ¿Cómo lograr ese conocimiento especializado? El que puede ser por medio de la experiencia, pero que no hay tiempo para adquirirla, o será por medios externos, sean las universidades o las asociaciones de contadores públicos nacionales e internacionales, luego de actualizar con sus planes de estudios por una parte y sus ponencias y charlas por la otra.
Según los autores (Laudon & Laudon, 2012), [el primero es profesor de Sistemas de Información en la Stern School of Business de la Universidad de Nueva York y la segunda es consultora en administración en el área de sistemas de información y autora de siete libros], manifiestan que un sistema de información es un conjunto de componentes interrelacionados que recolectan (o recuperan), procesan, almacenan y distribuyen información para apoyar los procesos de toma de decisiones y de control en una organización; en este caso en particular, de las operaciones de contabilidad.
Los contadores públicos deben comprometerse a la actualización para lograr ser competitivos en esta Revolución 4.0 y en las próximas. Esta actualización tiene ciertos lineamientos que se proponen a continuación.
Para lograr esa actualización, los autores (Griffin & Wright 2015:4), [el primero es Profesor de la Universidad de California y el segundo es Profesor de la Universidad del Noroeste], recomiendan que “Los académicos, como educadores, ciertamente deben renovar sus planes de estudio de contabilidad y auditoría para proporcionar las habilidades necesarias para Big Data en la profesión de contabilidad y auditoría”.
También “Big Data incita a los educadores a evaluar los programas de contabilidad actuales y la necesidad de desarrollar las habilidades analíticas de los estudiantes de contabilidad” (Huerta & Jensen 2017:112), en particular contabilidad y auditoría, el uso de Big Data aumentará el contenido estadístico y de TI en los planes de estudio, probablemente al romper el conjunto actual de limitaciones representadas en el examen del Contador Público Certificado” (Warren, Moffitt & Byrnes 2015).
Ya que “Big Data obliga a los contadores a repensar los enfoques de auditoría y evaluar cómo pueden aprovecharlos para brindar nuevas oportunidades a los clientes o usarlos para realzar el rol estratégico de la función de contabilidad dentro de una organización (Huerta & Jensen 2017:112)”. Cao, Chychyla & Stewart (2015), [el primero es profesor asistente en Rutgers, la Universidad Estatal de Nueva Jersey, New Brunswick, el segundo es profesor visitante asistente en la Universidad de Miami, y el tercero es socio retirado de Deloitte e investigador principal en Rutgers, Estado Universidad de Nueva Jersey], argumentan que los cambios educativos son necesarios para hacer un uso exitoso de “Big Data” en la práctica de la contabilidad pública. Tal como Alles (2015), [es profesor asociado en Rutgers, la Universidad Estatal de Nueva Jersey, Newark], que sostiene, “… los auditores no tendrán más remedio que seguir el liderazgo de la administración en la utilización de “Big Data”.
Porque según (Ann Winblad en Klenner 2016), inversora y socia senior en Hummer-Winblad, que la importancia de los datos se resume a la perfección en una frase: “Los datos son el nuevo petróleo, el combustible que impulsan la nueva economía digital”; lo que significa que sin los datos no se podrá tener éxito.




