Flick considera que la semifinal de Milán fue más dura que su derrota actual.

El calor sofocante en Sevilla fue un factor determinante en el ambiente previo al partido entre el Sevilla y el Barcelona, correspondiente a la temporada 2025-2026 de La Liga. Las altas temperaturas provocaron que los aficionados demoraran su ingreso al estadio Sánchez Pizjuán, creando una atmósfera inusual en los minutos previos al pitido inicial. Sin embargo, el fervor futbolístico prevaleció, y los alrededores del estadio se convirtieron en un hervidero de pasión. La afición sevillista, ansiosa por presenciar un triunfo ante su eterno rival, convirtió la tarde en una fiesta. Cabe recordar que el Sevilla, campeón de la Europa League la temporada anterior, llegaba con altas expectativas. La ciudad, además, se encontraba en plena temporada turística, sumando visitantes a la ya de por sí apasionada afición local.

Goleada inesperada en el Sánchez Pizjuán.

El Sevilla FC propinó una contundente derrota al FC Barcelona con un marcador de 4-1, en un partido que marcó su primer triunfo en casa ante los culés desde 2015, según el reportaje de El País.

El técnico del Barcelona, Hansi Flick, reconoció la superioridad del rival en la primera mitad, destacando su agresividad y las dificultades para encontrar soluciones tácticas. Sin embargo, valoró positivamente la reacción del equipo en la segunda parte, aunque evitó justificar la derrota en errores arbitrales o circunstancias externas. Flick enfatizó la importancia de aprender de esta derrota y enfocarse en los objetivos futuros, incluyendo la lucha por todos los títulos. El preparador germano restó importancia al ambiente hostil del Sánchez Pizjuán, argumentando que sus jugadores deben estar acostumbrados a jugar en este tipo de escenarios. También minimizó el impacto de la derrota, indicando que la eliminación en semifinales de la Champions League fue un golpe más duro.

Por su parte, el jugador del Barcelona, Pedri, se mostró autocrítico y preocupado por la falta de intensidad y claridad en el juego de su equipo. Reconoció que el Barcelona no supo cómo superar la presión del Sevilla y lamentó la falta de ideas con el balón. Pedri destacó la necesidad de una profunda autocrítica y de mejorar en muchos aspectos tras el parón de selecciones. El internacional español incidió en la importancia de corregir errores en la intensidad, los duelos individuales y la colocación en el campo. Asimismo, se refirió a la jugada del penalti, que consideró clave en el desarrollo del partido, aunque admitió que se puede fallar.

En el lado sevillista, el entrenador Matías Almeyda se mostró exultante por la victoria, destacando el amor propio y la garra de sus jugadores. Subrayó la importancia de ganar en casa y de romper la racha negativa ante el Barcelona. Almeyda resaltó el planteamiento táctico del partido, diseñado para neutralizar el juego del Barcelona y aprovechar sus debilidades. Almeyda enfatizó la concentración y el buen trabajo de sus jugadores, quienes supieron contrarrestar la presión del rival. El preparador argentino también pidió disfrutar del momento, pero con la mirada puesta en el futuro, consciente de que se trata solo de tres puntos. Con esta victoria, el Sevilla se consolida en la zona alta de la clasificación. El equipo andaluz no ganaba en casa al conjunto catalán desde la temporada 2015-2016, cuando Unai Emery dirigía al Sevilla y Luis Enrique al Barcelona.