El secretario de la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP) en Huánuco, Jotwin Criollo Paredes (41), fue víctima de un atentado el pasado 25 de octubre, cuando se encontraba en su camioneta en una transitada intersección de la ciudad de Huánuco. El ataque, cometido por dos sujetos en motocicleta, ocurrió a plena luz del día, generando alarma entre los transeúntes y transportistas presentes. La policía, en colaboración con la fiscalía, presumen que el móvil estaría vinculado a conflictos en el sector de la construcción civil.
Criollo Paredes se encontraba acompañado por su hermano menor, con quien se dirigía a visitar a un amigo hospitalizado, cuando los atacantes se aproximaron en una motocicleta roja, ambos portando mascarillas para evitar ser identificados. Uno de ellos, desde el asiento trasero de la moto, disparó a través de la ventana del piloto, hiriendo a Criollo en el cuello. Aunque la bala quedó alojada en su cuerpo, el proyectil no comprometió órganos vitales.
A pesar de la gravedad de la situación, Criollo fue capaz de conducir hasta el Hospital Hermilio Valdizán, donde recibió los primeros auxilios, para luego ser trasladado al Hospital de EsSalud y, posteriormente, a Lima para una intervención quirúrgica destinada a extraerle el proyectil. En declaraciones tras el atentado, el dirigente manifestó que “Dios me está dando una oportunidad más, debe ser por algo”, y reveló que días antes, personas desconocidas rondaron su vivienda y lanzaron amenazas en su contra, advirtiéndole que “no iba a pasar del 28”.
Hipótesis y antecedentes en el sector de construcción
De acuerdo con las diligencias preliminares, las autoridades sospechan que los responsables podrían ser miembros de otros grupos de construcción civil, en una posible disputa por proyectos y contratos del sector. Este tipo de enfrentamientos por el control de proyectos de construcción ha generado tensiones en la región, y Criollo Paredes cuenta con antecedentes de denuncias de agremiados del sector, lo que da peso a la hipótesis de una rivalidad laboral como motivación del atentado.
La CGTP emitió un comunicado enérgico tras el atentado, condenando la violencia sufrida por su dirigente y exigiendo una investigación exhaustiva que conduzca a la captura de los responsables.




