La Fiscalía de Bolivia emitió una orden de arresto contra el expresidente Evo Morales, según informó la fiscal Sandra Gutiérrez. La medida se debe a que Morales no se presentó a declarar en una investigación por presunta trata de personas y violación agravada de una menor.
Morales, que se encuentra en la región del Chapare, bastión de sus seguidores cocaleros, calificó el proceso como una persecución política por parte del gobierno de Luis Arce. A través de su cuenta en X, afirmó que “el gobierno no tiene respuesta a la crisis y busca destruir el movimiento popular”. Morales también aseguró que el caso es un intento de “cumplir con los dictados de la Casa Blanca”.
El caso se refiere a una denuncia presentada en 2016, donde se acusa a Morales de haber tenido una hija con una menor de 15 años, hecho que fue registrado legalmente un año después. Según la Fiscalía, el expresidente habría obtenido acceso a la joven a cambio de favores políticos para sus padres.
Los seguidores de Morales han advertido que su detención provocará “insurgencia y convulsión” en el país. Por su parte, el abogado de Morales, Jorge Pérez, sostiene que la falta de denuncia de la víctima hace que el caso sea “inviable” desde un punto de vista legal.




