En medio de tensiones institucionales y la reciente destitución de la exfiscal de la Nación, Patricia Benavides, Delia Espinoza ha asumido la titularidad del Ministerio Público de Perú. En su discurso de toma de posesión, Espinoza defendió la labor de los fiscales frente a las críticas por presunta ineficiencia, provenientes de la presidenta Dina Boluarte y el ministro del Interior, Juan José Santiváñez, quienes han expresado públicamente que las decisiones de la Fiscalía supuestamente obstaculizan el trabajo de la Policía Nacional al liberar a detenidos en situaciones de flagrancia. La nueva fiscal de la Nación, consciente del escenario complejo en que asume el cargo, enfatizó que el Ministerio Público es un organismo autónomo que actúa bajo las normas legales y constitucionales, y no bajo criterios de carácter político.
En una de sus primeras declaraciones como máxima representante de la Fiscalía, Espinoza subrayó que, para poder hacer afirmaciones sobre las decisiones de los fiscales, se deben considerar los procedimientos jurídicos y las garantías fundamentales que protegen tanto a los ciudadanos como a los derechos humanos. “Hablemos con cifras”, expresó, en una declaración contundente en la que exhortó a sus críticos a presentar evidencias concretas en lugar de lanzar generalizaciones que, según ella, socavan la imagen y la credibilidad de los fiscales en Perú.
Espinoza también enfatizó que la Fiscalía es una institución técnica y jurídica, y no un ente político, por lo que sus decisiones se basan en el respeto a la ley, la Constitución y estándares internacionales de derechos. Aseguró que no se pueden emitir afirmaciones “ligeras” respecto a la liberación de detenidos sin pruebas objetivas que respalden tales acusaciones. “No hay que hacer afirmaciones tan de pronto ligeras, hablemos con cifras”, declaró la fiscal de la Nación, añadiendo que su gestión se compromete a presentar estadísticas y datos claros que puedan desmentir o confirmar la narrativa en torno a la supuesta liberación masiva de detenidos en flagrancia.
Escenario de críticas y tensiones entre poderes
Desde la asunción de Dina Boluarte como presidenta, el Ministerio Público ha enfrentado un aumento de tensiones con otros poderes del Estado. Durante una actividad pública en San Martín, Boluarte, junto al ministro Santiváñez, sugirió que los fiscales “no están poniéndose la camiseta del Perú” y que, en algunos casos, parece que “se ponen la camiseta de los delincuentes”. Estas declaraciones, sumadas a propuestas de leyes que buscan sancionar a jueces y fiscales por decisiones de liberación de detenidos, han creado un ambiente de desconfianza que afecta la percepción pública sobre la labor del Ministerio Público.
Frente a este escenario, Espinoza ha manifestado su posición con firmeza, asegurando que no es correcto deslegitimar la labor de una institución autónoma con afirmaciones carentes de evidencia y generalizaciones que no toman en cuenta las particularidades de cada caso. Según explicó, la Fiscalía actúa conforme a los principios del derecho y la justicia, y en ningún caso sus decisiones responden a favoritismos o manipulaciones de carácter político. “No somos políticos; somos técnico-jurídicos. Profesionales que privilegiamos la ley, la Constitución y los estándares internacionales”, enfatizó.
La importancia del respeto a la autonomía institucional
La fiscal de la Nación advirtió que, si bien la crítica es válida en cualquier democracia, es fundamental que esta se base en hechos objetivos y no en interpretaciones simplistas que menoscaban la autonomía del Ministerio Público. Espinoza reconoció que, en algunos casos, puede haber errores o situaciones irregulares, pero afirmó que su gestión trabajará para garantizar la transparencia y el correcto ejercicio de las funciones fiscales en todos los niveles de la institución. “La gran mayoría de fiscales trabajamos y lo hacemos bien, señores”, sostuvo, reafirmando que la Fiscalía continuará esforzándose por preservar su independencia y mantener la confianza de la ciudadanía.
Espinoza agregó que cada decisión de los fiscales se sustenta en una serie de criterios técnicos y legales que buscan garantizar que los derechos de todas las partes involucradas sean respetados, y explicó que la detención en flagrancia, si bien es una herramienta eficaz para combatir el crimen, también tiene límites que deben respetarse. “La detención en flagrancia no es absoluta; tiene que pasar por una calificación del fiscal. Tiene que pasar por una calificación real jurídica”, señaló, indicando que solo después de esta revisión el detenido puede ser procesado o, si es el caso, liberado, si no se cumplen los requisitos legales.
Un mensaje a los críticos: pruebas y cifras antes de acusar
La nueva fiscal de la Nación insistió en la importancia de presentar pruebas concretas antes de formular acusaciones contra la Fiscalía, en lugar de hacer afirmaciones que, según ella, solo buscan desacreditar al Ministerio Público. “Sería importante que cuando se anuncian este tipo de situaciones, que se diga a qué caso se refiere. De pronto es un liberado que no cometió el delito”, explicó, haciendo referencia a que no todos los detenidos en situaciones de flagrancia son necesariamente culpables. Espinoza recalcó que la Fiscalía trabaja en un marco de objetividad y con apego a los estándares internacionales de derechos humanos, y aseguró que, si bien existen fallas individuales, estas no pueden llevar a desacreditar el esfuerzo y el profesionalismo de los fiscales en su conjunto.
Espinoza también aprovechó la oportunidad para aclarar que las decisiones de los fiscales no son arbitrarias, sino que están respaldadas por el análisis jurídico correspondiente en cada caso. Asimismo, exhortó a los representantes de los otros poderes del Estado a respetar la autonomía de la Fiscalía y a mantener un diálogo constructivo que permita trabajar en conjunto en la lucha contra el crimen y la delincuencia en el país.
Compromiso con la transparencia y el respeto a la ley
Con un tono enfático, Delia Espinoza se comprometió a que su gestión en el Ministerio Público mantendrá un enfoque de transparencia y rigor técnico en todas sus decisiones. La fiscal de la Nación dejó en claro que el Ministerio Público no actuará bajo presiones políticas ni cederá a los intentos de deslegitimar su rol constitucional. “Si se conoce que algún fiscal está cometiendo un acto irregular, deberá ser sancionado, pero no se puede generalizar el trabajo de todos los representantes del Ministerio Público”, indicó Espinoza, reiterando que las decisiones de la Fiscalía deben basarse en evidencia y criterios objetivos.
Espinoza concluyó su intervención reafirmando su confianza en que el Ministerio Público tiene la capacidad de superar las dificultades actuales y de seguir contribuyendo a la justicia en el país. “Estamos aquí para hacer cumplir la ley de manera justa y transparente. No debemos caer en la desinformación ni en la manipulación de los hechos”, concluyó.
Un desafío a futuro: fortalecer la confianza ciudadana
La llegada de Delia Espinoza al Ministerio Público marca un punto crucial para la institución. En un contexto de crecientes desafíos y cuestionamientos, la nueva fiscal de la Nación se enfrenta a la tarea de fortalecer la confianza pública en la Fiscalía, demostrar la transparencia de sus procedimientos y garantizar que cada caso se maneje con el debido proceso. Espinoza expresó su determinación de trabajar por una justicia imparcial y eficiente, asegurando que la institución estará abierta a recibir críticas constructivas siempre y cuando estas se realicen en un marco de respeto y con el respaldo de pruebas.
La fiscal de la Nación también enfatizó que el Ministerio Público buscará siempre actuar en coordinación con la Policía Nacional y otros poderes del Estado, pero manteniendo su autonomía y sin ceder a presiones políticas que puedan afectar la integridad de sus decisiones. Con este enfoque, Espinoza espera contribuir a la construcción de un sistema judicial más justo y confiable, que cuente con el respaldo de la ciudadanía y que responda de manera efectiva a los desafíos de seguridad que enfrenta el país.




