El Ejecutivo, mediante un consejo de ministros, acordó suspender la obligatoriedad del uso de las mascarillas en los escolares menores de 11 años, y otorga dicha decisión a los padres de familia para que decidan si sus menores hijos la usaran o no. El uso de las mascarillas desde ahora es opcional afortunadamente.
Los menores han sido los más afectados por utilizar esta prenda, qué por supuesto, ha sido y es de mucha utilidad, pues evita el contagio y la propagación de la COVID-19.
Sin embargo, el uso de las mascarillas puede tener un impacto negativo en los menores, debido a que les limita la capacidad para reconocer los rostros y las emociones, y también puede llegar a complicar la comunicación verbal.
Según los científicos, las principales preocupaciones son relacionadas con el aprendizaje del lenguaje, la misma que se da durante los primeros años de vida. Hay que tener en cuenta que los niños aprenden a hablar por medio de interacciones sociales, y observan y escuchan como los adultos hablan y articulan las palabras.
Estos aspectos están intrínsecamente relacionados, la prevención y la salud de nuestros hijos, con su aprendizaje.
Todos queremos que nuestros hijos estén sanos y salvos, es una preocupación básica como padres, es por ello que se prioriza la prevención y la salud de nuestros hijos.
Dicho esto, obviamente no queremos que se contagien con la COVID, pero tampoco que su salud y nivel de aprendizaje se vea afectada por el uso de las mascarillas.
Afortunadamente esta decisión ahora únicamente les compete a los padres, y son ellos los que decidirán si sus niños deben o no usar mascarillas.
La mayoría de nosotros ciudadanos, estamos ya cansados de utilizar esta prenda, peor aún nuestros niños, debido a que queramos o no nos dificulta el poder respirar adecuadamente.
Imagínese usted, como los niños van a poder respirar apropiadamente al momento de hacer deporte, poder correr con libertad, o inclusive poder enfocarse en sus estudios.
Por otro lado, también vemos que muchos jóvenes y adultos ya se están movilizando sin las mascarillas. Definitivamente es un alivio el dejar de usarlas y el de caminar libre y normalmente.
La decisión está en cada familia, sólo les invocamos a tener siempre presente la prevención, como llevar una mascarilla en el bolsillo, para cuando uno la necesite



