Según la investigación publicada por The New York Times, la situación del pontífice ha movilizado a fieles de diversas nacionalidades a elevar plegarias por su pronta recuperación durante las misas del domingo.
El Vaticano informó que, tras recibir oxígeno y una transfusión sanguínea el sábado, el Papa Francisco tuvo una noche de descanso. Sin embargo, las autoridades eclesiásticas han mantenido la cautela, indicando que su estado aún no permite descartar riesgos. La neumonía, diagnosticada tras su ingreso hospitalario el 14 de febrero, ha afectado ambos pulmones, complicando su ya delicada salud, agravada por antecedentes respiratorios.
En la Catedral de Myeongdong en Seúl, Pat Santos, un turista filipino, expresó la percepción común del Papa como “el símbolo del cristianismo,” reflejando el profundo respeto y cariño que inspira entre los católicos. Santos, junto a su familia, se unió a las oraciones por la recuperación del líder religioso, haciendo votos por que pueda disfrutar de un merecido retiro.
Desde Nairobi, Kenia, hasta Sídney y Melbourne en Australia, y en las Filipinas, donde casi el 80 por ciento de la población profesa la fe católica, las iglesias se han convertido en centros de oración. En la Catedral de Manila, el Padre Vicente Gabriel Bautista dirigió una misa especial, pidiendo a Dios que extienda su amor, misericordia y sanación sobre el Papa Francisco. Previamente, el viernes se había realizado una vigilia de oración por su salud.
La devoción y la esperanza se manifiestan también en gestos sencillos y personales. Aurora Agustin, vendedora de velas, relató que ha estado orando frente a la Iglesia de Quiapo en Manila desde el viernes, implorando por el pronto restablecimiento del pontífice. De manera similar, Neneth Felix, una voluntaria de la iglesia en Paranaque, al sur de Manila, incluyó al Papa Francisco en sus oraciones nocturnas, destacando su humildad como una cualidad que la conmueve profundamente.




