La región de Huánuco enfrenta una alerta sanitaria tras la confirmación de un caso mortal de fiebre amarilla en un joven agricultor. El paciente, residente de Nueva Palestina en Chaglla, trabajaba en la tala de árboles y la siembra de café, actividades que lo expusieron al virus. Tras presentar fiebre y síntomas graves, fue trasladado de emergencia al hospital Hermilio Valdizán, donde falleció pocas horas después debido a un shock hipovolémico, hemorragia digestiva y falla renal.
El diagnóstico de fiebre amarilla fue confirmado por el laboratorio regional y posteriormente por el Instituto Nacional de Salud en Lima. Ante la confirmación, las autoridades desplegaron brigadas sanitarias para bloquear posibles focos de contagio en las zonas donde estuvo el paciente, incluyendo Santa Rosa y Shapaja.
A pesar de que la situación en Huánuco está controlada y no se ha detectado un brote, la preocupación sigue latente. A nivel nacional, se han reportado dos muertes por fiebre amarilla en la región Amazonas, lo que mantiene en alerta a las autoridades de salud.
Infraestructura de la DIRESA: en riesgo de desalojo
A la par de la crisis sanitaria, la Dirección Regional de Salud (DIRESA) enfrenta una disputa legal con la Beneficencia de Huánuco por el terreno donde opera. La Beneficencia ha exigido el desalojo del local, lo que pone en peligro el funcionamiento de un centro crucial para la vigilancia epidemiológica y la gestión de salud pública.
Barrera explicó que la DIRESA no es solo un ente administrativo, sino que alberga laboratorios de análisis para enfermedades como fiebre amarilla, dengue y tuberculosis, además de programas estratégicos en salud materno-infantil, metaxénicas y vigilancia epidemiológica.
“Nuestro trabajo es clave para la salud pública. Desplazar la DIRESA sin un plan adecuado sería un error que afectaría gravemente la respuesta sanitaria en Huánuco”, enfatizó.
Ante este panorama, se ha solicitado un plazo de dos años para trasladar las instalaciones a un nuevo local con mejor infraestructura. Sin embargo, hasta el momento no se ha llegado a un acuerdo con la Beneficencia, que exige un pago mensual de 70 000 soles, cifra que la DIRESA considera inviable.
Refuerzo en la vacunación: clave para la prevención
El director regional de Salud, Gustavo Barrera, informó que en la región hay un stock de 27 000 vacunas contra la fiebre amarilla, y que se incrementará la disponibilidad para reforzar la cobertura en las zonas de riesgo.
“La vacuna contra la fiebre amarilla es única y de por vida. Se recomienda a todas las personas que viajen a la selva asegurarse de estar vacunadas, pues el vector sigue presente en zonas vírgenes”, indicó Barrera.




