Los mismos familiares viajaron hasta el lejano poblado de Huayruro, comprensión del distrito de Chinchao, para recuperar el cuerpo de Juan Carlos Picón Álvarez (44), sin la presencia del fiscal, ni de la policía, luego que el monitor falleciera accidentalmente mientras cruzaba el río solo a través de un cable.
Juan Carlos Picón, monitor local del programa Qali Warma, se dirigía a la Institución Educativa San José de Derrepente, para supervisar la llegada de alimentos del programa social y para ello tuvo que caminar más de cinco horas, luego cruzar un río con un huaro totalmente artesanal, y durante el trayecto habría muerto asfixiado.
“Él se compró un arnés para pasar sin problemas, luego se amarró con soguillas y cuando cruzaba se habría soltado y las soguillas lo presionaron con mucha fuerza, pese a que trató de volver a agarrarse no lo logró y murió asfixiado”, dijo un testigo.
El trabajador que deja en orfandad a tres menores hijas, habría luchado por su vida, puesto que sus brazo se encontraban hacia arriba, desafortunadamente nadie pudo auxiliarlo, puesto que por esa zona transitan pocas personas.
El hecho habría ocurrido el jueves por la mañana y recién al día siguiente un poblador que trató de cruzar por la cuerda se percató de la terrible escena y luego de caminar casi cuatro horas hasta encontrar señal para teléfono celular, alertó a las autoridades.
Una comitiva del programa Qali Warma se dirigió al lugar pero no pudo llegar por lo difícil y accidentado del camino de herradura, por lo que tuvieron que retornar. El sábado por la mañana nuevamente se enrumbaron acompañados de los familiares y tras una larga jornada de caminata llegaron al lugar y encontraron a otro grupo de familiares que ya estaban realizando maniobras de restcate del cuerpo.
“Ni la policía, ni la fiscalía pusieron empeño para rescatar el cuerpo, el sábado solo llegaron hasta el poblado de Laupe, de donde se llevaron la motocicleta, el casco y algunas prendas que había dejado encargados Juan Carlos, para continuar su camino a pie hacia San José de Derrepente”, afirmó un familiar, por lo que tuvieron que arriesgar su integridad física para rescatar a el cadáver que ya permanecía tres días colgado a la intemperie.
“No podíamos permitir que el cuerpo siguiera allí. La policía decía que un helicóptero iba a llegar para rescatarlo, pero no nos mostraron ningún documento que estaban realizando las gestiones”, reprochó el familiar, que evitó identificarse.
Detallaron que el cuerpo fue retirado del cable al promediar las 5:00 p. m. del sábado, luego a partir de las 7:00 p. m. emprendieron el regreso caminando casi toda la noche cargando el cuerpo. Ayer, al promediar las 10:00 a. m. la fiscalía y policía les dieron alcance en la localidad de Santa Rosa de Quives, donde realizaron el levantamiento del cadáver y trasladaron el cuerpo a la morgue de Huánuco.
Se conoció además que los gastos de sepelio serían cubiertos por el seguro contra accidentes de trabajo, el mismo que le daría también una indemnización económica y otros beneficios que representantes del programa ayudarían en los trámites a los familiares.




