El informe de Amnistía Internacional concluyó que hubo un uso excesivo de la fuerza por parte de la Policía Nacional del Perú y de las Fuerzas Armadas en las regiones del interior del país con mayor población andina y que el Gobierno de Dina Boluarte es responsable “por no detener la matanza” en las protestas.
Sin embargo, durante la presentación, un grupo violentista de ciudadanos atacaron a los familiares de las víctimas mortales de las manifestaciones.
De acuerdo con la información a la que accedió este medio, los manifestantes, con pancartas en mano, ingresaron a la sala de exposición para atacar a los familiares de las víctimas mortales. Ellos rechazaron el abuso de la fuerza y sostenían que la PNP y las Fuerzas Armadas también tienen derechos.
La Defensoría del Pueblo rechazó los actos de violencia que se produjeron en la presentación del informe de Amnistía Internacional. La organización concluyó que sí hubo exceso de la fuerza por parte de la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas durante las protestas que iniciaron en el país en diciembre del 2022 tras el intento de golpe de Estado de Pedro Castillo y la juramentación de Dina Boluarte como presidenta del Perú.




