Familia de condenado por abuso sexual clama justicia y cuestiona procedimiento judicial

La familia de Antony Tarazona Alvarado demanda una revisión judicial del caso en el que fue sentenciado a 14 años de prisión por abuso sexual. Según sus allegados, la condena se basó en circunstancias cuestionables y en una representación legal que consideran deficiente. “Queremos que el caso se reabra y se inicie nuevamente la investigación. Tenemos testigos que no fueron considerados”, declaró su esposa, quien enfatizó que su abogado no permitió la presentación de pruebas cruciales para la defensa.

En diálogo con la prensa, la hermana de Tarazona afirmó que no conocía personalmente a la denunciante, pero confirmó que esta fue pareja de su hermano. Relató, además, que la relación entre ambos habría sido breve y conflictiva, agregando que la mujer “tenía una fijación” hacia su hermano, quien no estaba interesado en continuar la relación. “Ella lo buscaba constantemente, y mi hermano no quería nada con ella. Esto podría haber influido en la acusación”, expresó.

La esposa de Tarazona sostuvo que no existen pruebas directas del delito de violación. “Él me dice que sí se vieron, pero que no la violó. No hay ninguna evidencia que lo inculpe directamente”, manifestó. También informó que la denuncia surgió días después de los supuestos hechos y que, según el testimonio de la denunciante, esta habría estado bajo los efectos del alcohol en ese momento, afirmando que identificó a Tarazona únicamente “por su voz”.

Acusaciones de parcialidad

La esposa de Tarazona expresó frustración con la labor del abogado defensor, cuestionando su compromiso en el caso y sugiriendo que el profesional no priorizó la justicia para su esposo. “Le pagamos, confiamos en él, pero nunca mostró un verdadero interés en defender a Antony. Nos ignoraba, y ahora él está sentenciado a 14 años”, aseveró la mujer, visiblemente afectada. Asegura que la defensa no citó a personas cercanas a Antony que podrían haber sido testigos a favor de su inocencia.

Prófugo

Actualmente, Antony Tarazona se encuentra prófugo, y su familia mantiene comunicación limitada con él, aunque desconocen su ubicación exacta. Su esposa enfatizó que, debido a esta situación, Tarazona no puede trabajar ni reestablecer una vida cotidiana. Frente a este panorama, la familia exige la reapertura del caso y que la justicia reconsidere la sentencia.

“Queremos que las investigaciones empiecen desde cero. Contamos con testigos que podrían aportar información relevante sobre lo sucedido, pero no tuvimos la oportunidad de presentarlos en su momento”, insistió la esposa.