Falta de prevención ante el aumento del caudal del río Huallaga preocupa a la población

El incremento del caudal del río Huallaga debido a las intensas lluvias en Huánuco ha puesto en evidencia la falta de medidas preventivas por parte de las autoridades. Un recorrido por el Malecón Alomía Robles mostró la magnitud del problema: árboles derribados por la fuerza del agua, muros de contención destruidos y la ausencia de barreras de seguridad adecuadas.

El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) ha advertido constantemente sobre la temporada de lluvias y los riesgos que conlleva. Sin embargo, las autoridades parecen actuar únicamente cuando la emergencia ya está en marcha. Esta falta de planificación genera preocupación en la ciudadanía, ya que el aumento del caudal del río es un fenómeno predecible y recurrente.

Durante la transmisión en vivo desde el malecón, se pudo constatar que la única medida de seguridad visible es una cinta colocada en la intersección del jirón Tarapacá y el Malecón Alomía Robles. Esta medida es insuficiente para evitar accidentes o pérdidas materiales, especialmente cuando se trata de la protección de las márgenes del río.

Riesgos de inundaciones y huaicos

La crecida del río no solo amenaza con desbordes, sino que también puede generar huaicos que afecten zonas urbanas y rurales. Además, la acumulación de residuos sólidos en los drenajes pluviales contribuye a las inundaciones dentro de la ciudad. Este problema, derivado de la falta de segregación adecuada de los desechos, agrava la situación sanitaria al aumentar el riesgo de enfermedades.

Inseguridad y deterioro de la infraestructura urbana

Otro punto crítico es la falta de control en la zona, lo que ha convertido el malecón en un espacio desolado y vulnerable. Personas en situación de calle y actividades ilícitas han incrementado la percepción de inseguridad, mientras que las veredas y muros en mal estado representan un peligro adicional para los transeúntes.

Las imágenes captadas en la zona muestran claramente la ausencia de muros de contención, lo que deja expuestas a las viviendas y negocios cercanos al borde del río. Ante este escenario, la población exige medidas urgentes, como la construcción de barreras de protección, la mejora de los sistemas de drenaje y la implementación de planes de contingencia adecuados.