La controversia por la falta de delimitación del terreno entre la Institución Educativa Marcos Durand Martel y el Instituto Superior que lleva el mismo nombre ha escalado, poniendo en riesgo la convivencia pacífica entre ambas comunidades educativas. La situación, según el director del colegio, Fidel Alvarado Echeverría, se arrastra desde hace varios meses sin que la Dirección Regional de Educación (DRE) de Huánuco ni el Ministerio de Educación hayan definido con claridad los linderos respectivos.
De acuerdo con Alvarado, la colocación de un cerco de calaminas en la parte trasera del colegio fue una iniciativa de los padres de familia, quienes manifestaron preocupación por la seguridad de sus hijos durante los recreos y clases de educación física. “No ha sido una decisión institucional”, puntualizó el director, añadiendo que estos espacios ya eran utilizados con anterioridad por los alumnos.
La tensión aumentó cuando personas presuntamente identificadas con el uniforme del instituto retiraron con violencia las calaminas instaladas. Alvarado relató que las imágenes que circularon en medios de comunicación y su propia observación indican que los autores vestían indumentaria correspondiente al instituto. “Esto generó temor entre los estudiantes menores”, sostuvo.
La DRE habría intervenido convocando a ambas partes a mantener la calma y evitar acciones que puedan constituir daños a la propiedad o alteración del orden. Sin embargo, no se ha concretado un diálogo formal entre las direcciones de ambas instituciones, lo que mantiene abierta la posibilidad de nuevos incidentes.
Según expresó Alvarado, la comunidad educativa del colegio comprende que el terreno en disputa pertenece al Estado, y afirma que los padres no tienen intención de apropiarse del mismo, sino de preservar la seguridad de sus hijos. “He recomendado a los padres que no caigan en provocaciones. La violencia solo agrava el problema”, concluyó.




