La situación de la docencia en el departamento de Huánuco ha llegado a un punto insostenible. Los dirigentes del sindicato de maestros han denunciado la existencia de un grupo de profesores que han obtenido su nombramiento, aprovechándose de una falsa discapacidad.
Estos docentes, gracias a la ayuda de médicos corruptos, han emitido certificados falsos que los califican como discapacitados, lo cual les brinda una serie de ventajas y privilegios en las evaluaciones del Estado.
Estos docentes irresponsables y también corruptos se han aprovechado de la pandemia y del sistema moderno de inscripción digital para obtener estos falsos certificados y probablemente también debido al compadrazgo con algunos médicos que les han entregado certificados sin estar sufriendo de alguna discapacidad física.
Ahora, su condición de discapacidad está en cuestionamiento, y es necesario que se realice una evaluación rigurosa por parte de las autoridades correspondientes, a fin de determinar si realmente tienen estas limitaciones o si están falsificando sus documentos.
Es importante señalar que estos profesores, que habrían tramitado su nombramiento de forma ilegal, están engañando al Estado en primer lugar, que es un grave delito, y por supuesto también engañan a los escolares, a la sociedad y a la comunidad. Por tanto, su actividad no debería ser la docencia. Un docente sin valores ni principios no debería de ser docente, así de sencillo.
Los dirigentes de los sindicatos de maestros están pidiendo a las autoridades correspondientes, como la dirección regional de Salud y Educación, que realicen esta evaluación, acompañados de los fiscales, para determinar si estos docentes cometieron un delito de usurpación o falsificación de documentos.
Es necesario que se aplique la ley y se sancione a estos individuos, para garantizar que la docencia en Huánuco se desarrolle en las mejores condiciones por el bien de los alumnos y del sector.
En los pueblos pequeños, donde todos se conocen, es fácil detectar quiénes son discapacitados y quiénes no lo son. Por esta razón, es sorprendente que estos profesores hayan podido engañar a las autoridades y a sus colegas con certificados falsos. La situación es alarmante y debe ser resuelta de manera inmediata para garantizar la integridad de la docencia y el futuro de los niños en Huánuco.




