Fallece Robert W McChesney a los 72 años voz de alerta contra el dominio mediático empresarial

El mundo del periodismo y la crítica mediática está de luto tras el fallecimiento de Robert W. McChesney, un influyente analista de medios de comunicación con una marcada inclinación hacia la izquierda. McChesney, quien falleció el 25 de marzo en su hogar en Madison, Wisconsin, a la edad de 72 años, fue un ferviente defensor de la independencia periodística y un crítico acérrimo de la concentración de la propiedad de los medios en manos de corporaciones y magnates tecnológicos.

Según la investigación publicada por The New York Times, la causa de su muerte fue un glioblastoma, un tipo de cáncer cerebral particularmente agresivo, según confirmó su esposa, Inger Stole.

La trayectoria de McChesney fue notablemente dual, combinando la rigurosidad académica con la experiencia directa en el mundo del periodismo. Doctor en comunicaciones y profesor universitario, también fue el fundador y editor de The Rocket, una revista musical de Seattle que tuvo el mérito de reseñar el primer sencillo de Nirvana, marcando así un hito en la historia del rock. Este eclecticismo le permitió comprender la dinámica de los medios desde diversas perspectivas.

Su tesis central, plasmada en más de una docena de libros y numerosos artículos, giraba en torno a la idea de que los medios de comunicación controlados por corporaciones tendían a ser excesivamente complacientes con el poder político, restringiendo así el espectro de opiniones al que estaba expuesta la ciudadanía estadounidense. En este sentido, McChesney se alineaba con pensadores como Noam Chomsky, quienes también han denunciado la influencia del poder económico en la información.

Además, McChesney argumentaba que la promesa original de Internet, un espacio supuestamente abierto y descentralizado para el intercambio de ideas, había sido frustrada por el dominio de unas pocas plataformas online gigantes. Esta concentración de poder, a su juicio, representaba una amenaza para la democracia.

En su libro “Rich Media, Poor Democracy” (1999), McChesney advertía sobre los peligros de la consolidación mediática para las normas democráticas. Posteriormente, en “Digital Disconnect: How Capitalism Is Turning the Internet Against Democracy” (2013), rechazó la visión utópica de que la revolución digital conduciría a una nueva era de información y participación ciudadana. En cambio, demostró cómo Internet estaba erosionando el modelo de negocio de los periódicos y reemplazando la cobertura informativa local por contenido frívolo y superficial.

McChesney atribuía esta situación al sistema capitalista, señalando que “el ánimo de lucro, el comercialismo, las relaciones públicas, el marketing y la publicidad –todos elementos definitorios del capitalismo corporativo contemporáneo– son fundamentales para comprender cómo Internet se ha desarrollado y es probable que se desarrolle”. Sus análisis han sido influyentes en el debate sobre el futuro de los medios y la democracia en la era digital, generando tanto adhesiones como críticas.