El estadio Heraclio Tapia ha sido objeto de una modernización significativa, transformando su infraestructura y mejorando su imagen. Sin embargo, la renovación no ha estado exenta de deficiencias, y uno de los problemas más notorios es el tablero electrónico, que hasta la fecha sigue sin funcionar correctamente.
En su inauguración, este tablero fue motivo de admiración a nivel nacional por su avanzada tecnología. No obstante, en la actualidad, solo el sistema de audio opera, mientras que la pantalla, que proyectaba imágenes, se encuentra inservible.
El problema se agrava debido a actos vandálicos. Personas ingresaron por la zona sur del estadio y sustrajeron diversas piezas esenciales para su funcionamiento, incluyendo los módulos encargados de mostrar el marcador, los nombres de los equipos y la hora del partido.
La solución no es sencilla, ya que los repuestos no están disponibles en el mercado local y deben ser importados a través de la empresa que suministró el tablero a la Municipalidad. Además, los costos de reparación son elevados, lo que dificulta una solución inmediata.
Por lo tanto, el tablero electrónico no estará operativo en los primeros partidos que se disputen en el estadio, generando inconvenientes tanto para los jugadores como para los aficionados. La falta de una pronta solución pone en duda la eficacia del mantenimiento y la seguridad del recinto deportivo.




