Fabricante de fertilizante fecal abandona la ciudad tras desatarse una crisis tóxica.

La ciudad de Fort Worth, Texas, ha decidido poner fin a su contrato con Synagro, proveedor de fertilizantes derivados de lodos de depuradora respaldado por Goldman Sachs, debido a la creciente preocupación por la contaminación de tierras agrícolas y aguas subterráneas con sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS), también conocidas como “químicos eternos”. Este movimiento se produce en un contexto de creciente escrutinio sobre el uso de lodos de depuradora como fertilizante y los riesgos asociados a la presencia de PFAS, compuestos sintéticos persistentes en el medio ambiente.

Según la investigación publicada por The New York Times, Fort Worth también ha interpuesto este mes una demanda contra varios fabricantes de estos químicos, alegando que han contaminado los suministros de agua de la ciudad, buscando así responsabilizar a las empresas por los daños causados.

La problemática de la contaminación por PFAS en los lodos de depuradora ha ido ganando atención en los últimos años. Estos compuestos, presentes en numerosos productos de consumo, desde utensilios de cocina antiadherentes hasta alfombras resistentes a las manchas, terminan en las aguas residuales y, por ende, en los lodos que se utilizan como fertilizante.

El año pasado, *The New York Times* ya informó sobre la demanda de un grupo de ganaderos del condado de Johnson, al sur de Fort Worth, contra Synagro, culpando al fertilizante utilizado en las tierras de cultivo vecinas de la contaminación de sus cosechas y ganado. Esta demanda evidenció los potenciales impactos negativos de la aplicación de lodos de depuradora contaminados con PFAS en la agricultura y la ganadería.

El contrato entre Synagro y Fort Worth permitía a la empresa recoger los lodos de la planta de tratamiento de aguas residuales de la ciudad, someterlos a un tratamiento adicional y distribuirlos a los agricultores como fertilizante. La situación ha escalado hasta el punto de que el condado de Johnson ha iniciado una investigación penal contra Synagro, lo que subraya la gravedad de las acusaciones y la posible responsabilidad legal de la empresa.

Un creciente número de investigaciones científicas ha demostrado que los lodos de depuradora, utilizados ampliamente como fertilizantes, pueden estar contaminados con PFAS. Esta contaminación plantea serias preocupaciones sobre la seguridad alimentaria, la salud humana y la protección del medio ambiente, impulsando a ciudades como Fort Worth a tomar medidas drásticas para proteger sus recursos hídricos y la salud de sus ciudadanos.