La reciente captura de Iván Quispe Palomino, presentada por el Ministerio del Interior como un importante golpe contra los remanentes de Sendero Luminoso en el VRAEM, ha generado una oleada de críticas y desmentidos. Pese a que tanto el ministro del Interior, Juan José Santiváñez, como el premier Gustavo Adrianzén, celebraron el hecho y aseguraron que Quispe tenía tres requisitorias vigentes, varios expertos y la defensa legal del detenido han salido a contradecir esta versión. Según informó Camila Calderón en Infobae, Quispe no forma parte de la organización terrorista desde hace muchos años y ha llevado una vida pública como albañil tras cumplir una condena en 2005.
La defensa de Quispe Palomino, en declaraciones a Canal N, indicó que su cliente no tiene vínculos actuales con Sendero Luminoso. “Mi patrocinado salió en libertad en 2005 y desde entonces ha realizado su vida como ciudadano libre. Incluso hemos estado presentando documentación ante las autoridades judiciales para establecer los montos de su reparación civil”, explicó su abogado, desbaratando así las afirmaciones del gobierno sobre su supuesta pertenencia al grupo terrorista en el VRAEM.
El exministro del Interior, Mariano González, calificó la captura como una “patinada terrible” del gobierno, insinuando que podría haber sido un error o una maniobra intencionada para presentar un supuesto logro. Asimismo, el congresista José Cueto, exjefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, también desmintió las afirmaciones de Santiváñez. “En la estructura que seguimos manejando, él no está. Ha purgado condena, pero no hemos recibido ningún informe de inteligencia que lo vincule con la cúpula de Sendero Luminoso”, manifestó en declaraciones a Canal N.
A las críticas se sumó Rubén Vargas, exministro del Interior, quien en redes sociales sugirió que las autoridades revisaran con más calma los antecedentes de Quispe Palomino antes de hacer afirmaciones erróneas. “Le sugiero que se calme, respire hondo y converse con DIRCOTE sobre Iván Quispe Palomino”, escribió Vargas en su cuenta de X, señalando que no se ha verificado adecuadamente la identidad del detenido.
El periodista Ricardo León, en su libro Alias Jorge, también reseñó que Iván Quispe Palomino pagó su condena y desde entonces ha trabajado en la construcción, sin estar involucrado en actividades terroristas. Pedro Yaranga, experto en seguridad y terrorismo, coincidió con esta versión, afirmando que Quispe Palomino es visto incluso como un “traidor” por la propia organización terrorista, debido a su desvinculación de la misma.
Por último, el excongresista Juan Sheput criticó duramente la postura del Ministerio del Interior, calificando de “engañosas” las declaraciones oficiales. “Iván Quispe Palomino no es el número 2 de Sendero Luminoso. Trabajaba como albañil. Qué lamentable que se permita esta situación en el Mininter”, publicó en su cuenta de X, sumándose al coro de voces que exigen una revisión del caso.
Este incidente ha puesto en tela de juicio la veracidad de los informes del gobierno sobre la captura, revelando una posible falta de coordinación y claridad en las investigaciones. La captura, que inicialmente se anunció como un importante logro contra el terrorismo, ahora se ve envuelta en controversias que podrían tener serias repercusiones para el Ejecutivo.




