Los vecinos de la ciudad de Huánuco volvieron a expresar su malestar por el cierre recurrente de vías públicas sin autorización, una práctica que —según denuncian— se está volviendo frecuente en distintos barrios, donde algunos moradores restringen el paso de vehículos y peatones colocando cercos improvisados, toldos e incluso vehículos atravesados, sin contar con el permiso correspondiente de la Municipalidad Provincial de Huánuco. Los denunciantes recalcaron que esta situación no sería un hecho aislado, sino un comportamiento que se repite con mayor constancia, generando un creciente sentimiento de indignación entre quienes necesitan circular libremente por las calles.
De acuerdo con los testimonios, los bloqueos suelen prolongarse por varias horas y ocasionan desvíos obligados, acumulación de vehículos en vías alternas y mayor congestión en otras zonas. Si bien reconocen que en algunos casos se cerrarían calles para velorios u otras actividades familiares, advirtieron que también se estarían realizando cierres con fines recreativos, como ensayos, reuniones o bailes, lo que ha elevado la tensión por tratarse de una vía pública que pertenece a toda la ciudadanía.
Los ciudadanos cuestionaron que algunos vecinos consideren “normal” tomar una calle solo por estar cerca a su vivienda o barrio, sin respetar el derecho de tránsito de otros. Señalan que esta conducta representa una forma de apropiación indebida del espacio público, ya que la vía no puede ser utilizada como local privado, pista exclusiva o escenario para actividades particulares, mucho menos cuando se restringe el acceso sin coordinación con autoridades municipales ni señalización adecuada.
Uno de los puntos más críticos que remarcan los denunciantes es la falta de intervención de las autoridades municipales, señalando que no se estaría aplicando sanción alguna ni ejecutando acciones preventivas para evitar que estos hechos se repitan. Los vecinos consideran que esta falta de control incentiva la reincidencia, pues si no existe fiscalización o castigo, algunas personas seguirán bloqueando calles de manera informal cada vez que lo consideren conveniente.
El reclamo también se centra en el riesgo que genera este tipo de acciones, pues una calle cerrada puede dificultar la circulación en situaciones urgentes, como el paso de ambulancias, patrulleros, unidades de serenazgo o personas que necesitan trasladarse por emergencia. En ese sentido, advirtieron que el problema no solo es el tráfico, sino la posibilidad de que una persona quede atrapada o no logre llegar a tiempo a un hospital o punto de auxilio por un cierre arbitrario.
También señalaron que los cierres provocan aglomeraciones y caos vehicular en otras calles, sobre todo cuando ocurren en zonas céntricas o de alto tránsito. Esto afecta no solo a conductores particulares, sino al servicio de transporte urbano, taxis y mototaxis, que deben detenerse o dar vueltas prolongadas, generando pérdidas de tiempo, estrés y desorden en la circulación.
En una denuncia ciudadana difundida públicamente, vecinos reportaron que aproximadamente a las 11:00 de la noche del 5 de enero, un vehículo habría sido utilizado para cerrar el pase en el jirón Huallayco, entre 14 de Agosto y jirón Pedro Barroso, en inmediaciones del grifo. Asimismo, se informó que a esa misma hora también se habría restringido el paso en la esquina del jirón Huallayco con jirón Progreso, generando incomodidad a quienes transitaban por la zona.
El denunciante expresó su indignación señalando que, si las personas no cuentan con un lugar adecuado para realizar ensayos, reuniones o bailes, no deberían utilizar la vía pública para ello. Además, recalcó que estas acciones “perjudican a la gente que quiere transitar”, sobre todo cuando se trata de emergencias o de ciudadanos que necesitan llegar a su destino sin obstáculos.




