Una protesta de más de 100 transportistas bloqueó de forma parcial el ingreso a la Municipalidad Provincial de Huánuco y dejó al menos dos personas heridas durante una jornada de tensión que culminó con un pedido expreso de destitución de la gerente de Transporte, Ligia Dávila. Los manifestantes responsabilizan a la funcionaria de agravar un conflicto que, según afirmaron, afecta a 91 de las 164 empresas registradas en el padrón municipal desde inicios de 2026.
Los conductores se concentraron desde tempranas horas en el frontis del edificio municipal con pancartas contra lo que calificaron como “abusos de autoridad”, internamientos arbitrarios y cobros excesivos. Evaristo Bueno, dirigente del sector, sostuvo que los operativos ahora implican el traslado inmediato de las unidades al depósito, a diferencia de años anteriores cuando —según indicó— no se aplicaba esa medida de forma automática.
De acuerdo con Bueno, los costos por internamiento superarían los S/ 300 o S/ 400 por vehículo, entre multa, grúa y depósito, montos que —según manifestó— impactan en ingresos diarios destinados al sustento familiar. El dirigente afirmó además que más de 90 empresas con autorizaciones vigentes habrían perdido sus paraderos o estarían siendo intervenidas pese a contar con documentación en regla.
La tensión se produjo en un contexto en el que, según los dirigentes, las intervenciones se intensificaron desde enero de 2026. Bueno precisó que de las 164 empresas registradas, al menos 91 estarían afectadas por cambios en paraderos o fiscalizaciones constantes, lo que, en su versión, ha reducido la operatividad del servicio en distintas rutas urbanas.
El dirigente también señaló que en una sesión reciente del Concejo Municipal denunció una presunta pérdida superior a S/ 200 mil atribuida a una supuesta falta de gestión en la Gerencia de Transportes. Según indicó, hasta la fecha no ha recibido una respuesta oficial sobre ese señalamiento. La Municipalidad no emitió un pronunciamiento público durante la protesta.
La jornada incluyó episodios de violencia. Dos transportistas resultaron heridos: uno con una lesión en el cuero cabelludo y otro con heridas en el rostro. Los manifestantes atribuyeron las agresiones a personas que identificaron como presuntamente vinculadas a la seguridad municipal. Uno de los afectados anunció que interpondrá una denuncia penal para determinar responsabilidades.
La presencia de serenazgo y de al menos dos efectivos de la Policía Nacional se registró cuando el acceso principal ya estaba restringido. Ciudadanos que realizaban trámites reportaron dificultades temporales para ingresar o salir del Palacio Municipal, lo que evidenció el impacto directo del conflicto en usuarios que no forman parte del sector transporte.




