Antes de dispararse en la cabeza, el fiscal Luis Jara, presidente de la Junta de Fiscales Superiores de Ucayali, escribió una carta a su esposa y la dejó junto a él. Los hechos ocurrieron la mañana del último viernes 28 de febrero.
En parte del acta difundida por los medios, los representantes del Ministerio Público registraron que el difunto fiscal usó la misiva para pedirle perdón a su esposa por las incomodidades que pudo haberle ocasionado la investigación en su contra. También le menciona que le deja una pensión de viudez.
“Chau, Yaki. Te amo. Perdóname. Te dejo tu pensión de viudez”, se lee en el documento que fue firmado por la magistrada Susana Ratto, de la Décima Fiscalía Penal de Lima.
En la referida acta también se detalla que Jara Ramírez no fue recluido en una celda de las instalaciones del Poder Judicial, sino que fue enmarrocado a la parte superior de un camarote de las habitaciones de los agentes de la Policía Nacional que custodian el recinto.
En dicho ambiente, el suboficial de segunda PNP Dagoalberto Tipacti dejó su arma de reglamento, una Glock modelo 19 calibre 9 milímetros, en una gaveta sin candado, por lo que el fallecido magistrado no encontró dificultad alguna para sustraerla.



