¿Exceso de protocolo? El trato privilegiado de Dina Boluarte a Xi Jinping desata críticas

Con un despliegue ceremonial que dejó claro el interés estratégico del Perú en fortalecer sus lazos con China, el presidente Xi Jinping llegó a Lima para participar en la cumbre APEC 2024 y, de manera simbólica, inaugurar el megapuerto de Chancay. Según el informe de Mariana Quilca Catacora para Infobae, la recepción estuvo marcada por una alfombra roja, un saludo presidencial con honores de Estado y una muestra del regimiento histórico de caballería “Húsares de Junín”, una escena que contrastó con el recibimiento discreto brindado al presidente estadounidense Joe Biden, quien llegó al país casi simultáneamente.

El líder chino arribó al Palacio de Gobierno alrededor de las 5:40 p.m. del jueves 14 de noviembre en su vehículo blindado, conocido como “La Bestia china”, para reunirse con la presidenta Dina Boluarte. Durante el acto, que incluyó la entonación de los himnos nacionales de ambos países, la mandataria peruana presentó a los integrantes de su gabinete, consolidando así la importancia de la visita en el contexto de las relaciones bilaterales. Posteriormente, ambos líderes participaron en actividades diplomáticas y comerciales, enfocadas en el fortalecimiento de los vínculos económicos entre Perú y China.

China, el principal socio comercial del Perú

China es el principal socio comercial del Perú, y el recibimiento a Xi Jinping no solo buscó destacar la relevancia de esta relación, sino también subrayar el compromiso peruano con proyectos conjuntos como el megapuerto de Chancay. Este proyecto, liderado por el grupo chino Cosco Shipping Ports, representa una inversión estratégica para consolidar la presencia china en América Latina y mejorar la conectividad marítima en la región. Durante la inauguración simbólica, Boluarte destacó que el puerto no solo fortalecerá el comercio internacional, sino que también impulsará el desarrollo económico de la costa central peruana.

Sin embargo, este despliegue no estuvo exento de críticas. Analistas han señalado que el trato preferencial otorgado a Xi Jinping contrasta con la recepción a Joe Biden, quien aterrizó el mismo día en Lima. Sin alfombra roja ni ceremonias protocolares, el presidente estadounidense fue recibido por el premier Gustavo Adrianzén y trasladado directamente a un hotel en Miraflores bajo estrictas medidas de seguridad.

El plan chino en América Latina

El interés de China en la región va más allá de proyectos específicos como el megapuerto de Chancay. Según Infobae, el comercio entre América Latina y China ha crecido exponencialmente en las últimas décadas, convirtiendo al país asiático en un actor clave en sectores como minería, energía e infraestructura. En el caso peruano, la relación comercial se ha intensificado con la firma de un Tratado de Libre Comercio, que ha facilitado el intercambio de productos y ampliado las oportunidades de inversión en proyectos de gran escala.

Este panorama, sin embargo, genera preocupaciones entre los expertos, quienes advierten sobre la creciente influencia china en América Latina y los posibles riesgos asociados a la dependencia económica. Proyectos como el megapuerto de Chancay refuerzan la presencia del gigante asiático en la región, pero también plantean interrogantes sobre la sostenibilidad de esta relación en el largo plazo y su impacto en la soberanía económica.

La diplomacia en contraste

Mientras Xi Jinping recibía honores de Estado, el arribo de Joe Biden subrayó un contraste en el enfoque de las relaciones diplomáticas. El presidente estadounidense llegó en el emblemático Air Force One, sin mayor despliegue ceremonial. Este contraste refleja no solo las prioridades de protocolo, sino también la narrativa diplomática que busca posicionar a cada país en la agenda internacional del Perú.

Con ambos líderes en Lima, la cumbre APEC 2024 se desarrolla en un contexto donde la cooperación económica y los intereses estratégicos dominan la discusión. Para Dina Boluarte, la presencia simultánea de los mandatarios de China y Estados Unidos representa una oportunidad única para posicionar al Perú como un punto clave en el comercio global, pero también un desafío en términos de equilibrio geopolítico.

El futuro de la cooperación económica

El desarrollo del megapuerto de Chancay simboliza el papel del Perú en la estrategia de expansión china en América Latina, pero también pone sobre la mesa la necesidad de diversificar las alianzas internacionales para garantizar una economía sostenible. La balanza entre el compromiso con China y el fortalecimiento de relaciones con Estados Unidos será crucial para el futuro del país, especialmente en el contexto de una economía global cada vez más interconectada y competitiva.

Al cierre de esta jornada histórica, el Perú reafirma su posición como un actor clave en el escenario internacional, pero no sin generar debates sobre el peso que las relaciones bilaterales con potencias globales tendrán en su desarrollo económico y político.