El expresidente boliviano Evo Morales ha sido citado a declarar por su presunta implicación en un caso de trata y tráfico de menores, lo que ha generado un gran impacto en la política boliviana. El Fiscal General de Bolivia, Juan Lanchipa, informó que Morales, de 65 años, deberá presentarse ante un grupo de fiscales el próximo jueves para rendir su testimonio sobre las acusaciones.
La investigación ha sido polémica desde el inicio. Según el exministro y abogado de Morales, Carlos Romero, el caso ya fue cerrado en 2020 al no existir denunciantes ni víctimas en el expediente. Romero indicó que se tomarán medidas legales para impedir que Morales declare, y además afirmó que hay otras cinco investigaciones que, presuntamente, han sido impulsadas por el actual gobierno para perjudicar al exmandatario.
El fiscal Juan Lanchipa destituyó recientemente a la fiscal Sandra Gutiérrez por supuestos errores de procedimiento, después de que ella ordenara la detención de Morales. Sin embargo, Gutiérrez ha acusado a Lanchipa de favorecer a Morales, dado que el fiscal ocupó altos cargos durante el gobierno del exmandatario. Un juez falló a favor de Gutiérrez, anulando su destitución y reactivando la investigación.
Según informó Infobae, las investigaciones actuales incluyen un caso relacionado con una menor que supuestamente tuvo una hija con Evo Morales en 2016, cuando ella tenía 15 años. La denuncia, aunque no reciente, no había avanzado debido a la presunta injerencia política en el sistema judicial boliviano, un problema que ha sido señalado en múltiples informes por organismos como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
Disputa política entre Morales y Arce
Este caso también ha avivado la disputa interna en el partido Movimiento al Socialismo (MAS) entre Evo Morales y el actual presidente de Bolivia, Luis Arce, de cara a las elecciones de 2025. Morales ha acusado a Arce de impulsar procesos penales en su contra para evitar su candidatura, mientras que Arce ha señalado a Morales de promover protestas sociales para desestabilizar su gobierno.
Por su parte, la oposición, representada por figuras como el diputado Carlos Alarcón, ha sugerido que el gobierno de Arce estaría utilizando el caso de Morales para desviar la atención de la grave crisis económica que enfrenta Bolivia, marcada por un incremento en el costo de vida y un creciente malestar social.
Además, Arce ha sido criticado por su manejo de los incendios forestales que han devastado millones de hectáreas de tierras en Bolivia, un tema que ha añadido más presión a su gestión.




