En el mundo del *wearable* fitness, la búsqueda del dispositivo ideal para actividades al aire libre, como el montañismo, enfrenta un delicado equilibrio entre funcionalidad, autonomía y portabilidad. La tendencia actual apunta hacia dispositivos más compactos y ligeros, capaces de ofrecer métricas esenciales sin sacrificar la duración de la batería. Esto se debe a que los excursionistas, cada vez más, buscan optimizar su carga y minimizar las distracciones durante sus travesías.
Según la investigación publicada por El Comercio, la Smart Band 10 de Xiaomi se presenta como una alternativa interesante para aquellos que priorizan la eficiencia y la durabilidad en sus dispositivos de seguimiento de actividad física, especialmente en entornos exigentes como la alta montaña.
El análisis destaca la autonomía como un punto fuerte de la Smart Band 10. La publicación refiere una carga completa que provee hasta tres días de uso continuo con un remanente del 45% de la batería, demostrando su eficiencia energética. Este rendimiento se vuelve crucial cuando se realizan actividades de varios días en lugares remotos, donde el acceso a fuentes de energía es limitado. Además, la pantalla AMOLED de 1,72 pulgadas, con un brillo máximo de 1.500 nits, garantiza una excelente visibilidad incluso bajo la intensa luz solar de la cordillera, un factor determinante para la consulta de datos durante la actividad física.
Otro aspecto relevante es su diseño ligero y resistente. Fabricada con aleación de aluminio y con la posibilidad de cambiar las correas, incluyendo la opción de usarla como collar, la Smart Band 10 ofrece versatilidad y confort al usuario. Si bien no permite la instalación de aplicaciones externas, ofrece funciones básicas como la gestión de notificaciones, control de llamadas y acceso a temporizador, entre otras. Estas características, aunque limitadas, son suficientes para un usuario que busca simplicidad y eficiencia en su dispositivo.
En cuanto al seguimiento deportivo, la Smart Band 10 ofrece más de 150 modos, incluyendo el senderismo, con detección automática. Aunque carece de GPS integrado, puede conectarse al teléfono móvil para registrar la ruta. Adicionalmente, proporciona métricas avanzadas como VO₂ máx, carga de entrenamiento y tiempo de recuperación, datos valiosos para optimizar el rendimiento físico. Su resistencia al agua de 5ATM permite su uso en actividades acuáticas, ampliando su versatilidad.
Las pruebas realizadas en la Cordillera Blanca, específicamente en la región de Huaraz, Perú, permitieron evaluar el desempeño de la Smart Band 10 en condiciones reales. Los datos recopilados durante las caminatas revelaron información detallada sobre la distancia recorrida, el tiempo de actividad, las calorías quemadas, la frecuencia cardíaca y la velocidad promedio. A pesar de la limitación de no poder ejecutar el seguimiento en segundo plano, la pulsera inteligente demostró ser una herramienta útil para monitorear el progreso y el esfuerzo físico durante las expediciones.




