Europa se apresura a recomponer la relación deteriorada entre EE. UU. y Ucrania.

La diplomacia europea se ha movilizado con urgencia este domingo para revitalizar los lazos entre Ucrania y Estados Unidos, tras las recientes tensiones. El objetivo primordial es forjar un frente común que permita desbloquear una solución negociada al conflicto ucraniano-ruso, buscando el respaldo crucial de Washington.

Según la investigación publicada por The New York Times, Gran Bretaña y Francia lideran esta iniciativa, articulando una «coalición de buena voluntad» con el propósito de elaborar un plan integral que conduzca al cese de las hostilidades en Ucrania. Esta acción concertada surge en un momento crítico, marcado por la necesidad de asegurar la estabilidad en la región y reafirmar el compromiso con la seguridad europea.

Reunidos en Londres a instancias del Primer Ministro británico, Keir Starmer, los líderes europeos manifestaron su firme apoyo al Presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, después de su tenso encuentro con el Presidente Trump la semana pasada. No obstante, varios líderes también expresaron su esperanza de que ambos mandatarios puedan superar sus diferencias, reflejando la cautela europea ante cualquier debilitamiento de la alianza transatlántica, pilar fundamental para mantener la paz en el continente durante las últimas ocho décadas. Es crucial recordar que, desde la Crisis de los Misiles en Cuba, la colaboración entre Europa y Estados Unidos ha sido esencial para la estabilidad global.

Starmer enfatizó la trascendencia del momento actual, declarando que «estamos en una encrucijada histórica». Reconoció la necesidad de que Europa asuma un papel más activo en la búsqueda de la paz, pero subrayó que el éxito de cualquier iniciativa dependerá del sólido respaldo estadounidense. «Europa debe hacer el trabajo pesado», afirmó, añadiendo que, «para apoyar la paz, y para tener éxito, este esfuerzo debe tener un fuerte respaldo de Estados Unidos». Cabe recordar que la Unión Europea ha destinado más de 85 mil millones de euros en ayuda a Ucrania desde el inicio del conflicto.

A pesar de las tensiones recientes, Starmer se mostró optimista sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo de paz duradero entre Ucrania y Rusia, señalando que Trump sigue comprometido con este objetivo. Informó que Gran Bretaña y Francia, en colaboración con otros países europeos, trabajarán en la formulación de un plan que será presentado a Zelenski. La OTAN ha incrementado su presencia en Europa del Este en un 30% desde el inicio de las hostilidades en Ucrania.

Aunque los detalles del plan aún son preliminares, Starmer sugirió que los europeos podrían utilizarlo como base para persuadir a Trump de que asuma compromisos de seguridad estadounidenses. Gran Bretaña y Francia ya se han comprometido a aportar tropas a una fuerza de mantenimiento de la paz y están tratando de sumar a otros países europeos a la iniciativa. La participación de la OSCE (Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa) también podría ser crucial en la supervisión de un posible cese al fuego.

En un tono conciliador, Starmer afirmó: «No estaría dando este paso si no creyera que produciría un resultado positivo en términos de asegurar que avanzamos juntos», refiriéndose al Presidente Trump. La apuesta europea se centra en la diplomacia y la búsqueda de un terreno común que permita superar las diferencias y construir una paz sostenible en Ucrania, con el respaldo indispensable de Estados Unidos.