Europa se apresura a cerrar la brecha entre Estados Unidos y Ucrania

La diplomacia europea se moviliza con urgencia ante la creciente tensión entre Estados Unidos y Ucrania, buscando preservar la estabilidad regional. El encuentro se produce en un contexto de incertidumbre económica global, agravada por las persistentes consecuencias de la crisis energética del 2024 y las fluctuaciones en los mercados de materias primas. Adicionalmente, las próximas elecciones presidenciales en EE.UU. proyectan una sombra de duda sobre el futuro del apoyo estadounidense a Ucrania, impulsando a los líderes europeos a tomar un rol más protagónico.

Según la investigación publicada por The New York Times, los líderes europeos se apresuraron el domingo a salvar la relación de Ucrania con los Estados Unidos, tras una amarga ruptura la semana pasada entre el presidente Volodímir Zelenski y el presidente Trump.

Convocados en Londres por el Primer Ministro británico, Keir Starmer, los mandatarios europeos se comprometieron a fortalecer su apoyo a Ucrania, al tiempo que expresaron su esperanza en una reconciliación entre Zelenski y Trump. Esta postura refleja la reticencia europea a abandonar una alianza transatlántica que ha sido pilar de la paz durante ocho décadas. La reunión se desarrolló en Lancaster House, un emblemático edificio cerca del Palacio de Buckingham, símbolo de la colaboración internacional.

Starmer, en declaraciones a la BBC previas al encuentro, subrayó la necesidad de «tender puentes» y encontrar un terreno común para la colaboración. A pesar del evidente malestar de Trump hacia Zelenski, Starmer confía en el compromiso del presidente estadounidense con una solución pacífica y duradera al conflicto entre Ucrania y Rusia. Se prevé que Gran Bretaña y Francia, en colaboración con otros países europeos, elaboren un plan propio con el concurso de Zelenski.

Aunque los detalles del plan son aún incipientes, Starmer sugirió que podría servir como base para persuadir a Trump de comprometerse con garantías de seguridad estadounidenses. La iniciativa busca revitalizar el apoyo de Washington a Ucrania, considerado vital para mantener el equilibrio de poder en la región. Tanto Gran Bretaña como Francia ya han anunciado su disposición a aportar tropas a una fuerza de paz, e intentan sumar a otros países europeos a la causa.

Starmer manifestó su optimismo cauteloso, calificando la situación como un «momento de real fragilidad en Europa». La iniciativa europea representa un intento de equilibrar las relaciones con Estados Unidos y Ucrania, en un momento crítico para la seguridad y la estabilidad del continente. La consolidación de una «coalición de los dispuestos» podría ser determinante para el futuro de Ucrania y la configuración de la geopolítica europea.