Euforia en los mercados tras rectificación de Trump sobre aranceles

La volatilidad en los mercados financieros ha vuelto a ser protagonista tras el anuncio del Presidente Trump de pausar temporalmente la imposición de aranceles “recíprocos”. Esta decisión, que afectaba a numerosos socios comerciales de Estados Unidos, se produce en un contexto de crecientes temores sobre una posible recesión económica global, impulsada en gran medida por las tensiones comerciales y las políticas proteccionistas. Cabe recordar que en 2024, el Fondo Monetario Internacional ya había revisado a la baja sus previsiones de crecimiento mundial, citando precisamente el impacto negativo de las disputas comerciales.

Según la investigación publicada por The New York Times, la bolsa reaccionó de manera eufórica ante este cambio de rumbo, con el S&P 500 experimentando su mayor alza en un solo día desde la crisis financiera de 2008. Sin embargo, la situación dista de estar resuelta, especialmente para los importadores estadounidenses que dependen del mercado chino.

El giro repentino en la política comercial de la administración Trump, que contrasta con las declaraciones previas en las que se mostraba inflexible en su postura arancelaria, generó una ola de alivio en Wall Street. La amenaza de una escalada en la guerra comercial, que había provocado importantes pérdidas en los mercados globales, parecía disiparse temporalmente. No obstante, la medida no se extiende a China, uno de los principales socios comerciales de Estados Unidos. En lugar de reducir los aranceles, el Presidente anunció un aumento al 125% sobre las exportaciones chinas, después de que Pekín anunciara nuevas represalias.

La Casa Blanca intentó justificar la decisión como parte de una estrategia premeditada, pero el propio Presidente Trump reconoció que la turbulencia del mercado influyó en su cambio de postura. Este reconocimiento pone en duda la narrativa de una estrategia cuidadosamente planificada y sugiere que las decisiones se toman en respuesta a las presiones del mercado.

Mientras que el S&P 500 experimentó un notable repunte, aún se mantiene significativamente por debajo de su máximo reciente alcanzado en febrero. Además, la venta masiva de bonos del Tesoro estadounidense, considerados generalmente como inversiones seguras, refleja la persistencia de la incertidumbre y el nerviosismo entre los inversores. El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años subió a alrededor del 4.4 por ciento, desde menos del 4 por ciento al inicio de la semana.

Expertos como Peter Boockvar, director de inversiones de Bleakley Financial Group, advierten que el impacto real de esta pausa arancelaria dependerá de la fuente de los productos importados. Con aproximadamente 450.000 millones de dólares en importaciones provenientes de China, muchas empresas estadounidenses siguen expuestas a los altos aranceles y a las posibles interrupciones en la cadena de suministro. Esta situación genera interrogantes sobre la sostenibilidad del repunte del mercado y la capacidad de la economía estadounidense para evitar una recesión.