La disputa antimonopolio contra Google entra en una fase decisiva con el inicio de una audiencia de tres semanas que podría reconfigurar el gigante tecnológico valorado en 1,81 billones de dólares. El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha propuesto la división de la compañía como la solución más eficaz para abordar su dominio en el mercado de búsquedas en internet. Este caso, que se está celebrando en el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito de Columbia, podría tener un impacto significativo en el panorama de Silicon Valley y alterar el equilibrio de poder en la industria tecnológica. Recordemos que la Comisión Federal de Comercio ya investigó a Google por prácticas similares en 2013, llegando a un acuerdo sin imponer medidas correctivas drásticas.
Según la investigación publicada por The New York Times, el juez Amit P. Mehta determinó en agosto que Google había infringido las leyes antimonopolio para mantener su preponderancia en las búsquedas online. Ahora, el juez escucha los argumentos del gobierno y de la empresa sobre cómo remediar el monopolio de Google, y se espera que ordene las medidas correctivas, conocidas como “remedios”, antes de que finalice el verano.
Durante la declaración inicial en la audiencia del lunes, el gobierno instó al juez Mehta a obligar a Google a vender su navegador web Chrome, una plataforma que dirige a los usuarios hacia su motor de búsqueda. Además, los abogados del gobierno sugirieron que la empresa debería tomar medidas para facilitar la competencia, con el objetivo de revitalizar el mercado de búsquedas online, que actualmente se encuentra en una situación de estancamiento. Es importante recordar que el mercado de publicidad online está estrechamente ligado al mercado de búsquedas, donde Google también ostenta una posición dominante.
El abogado del Departamento de Justicia, David Dahlquist, enfatizó la importancia de esta acción legal, señalando que “no estamos aquí por una victoria pírrica”. Añadió que “este es el momento para que el tribunal le diga a Google y a todos los demás monopolistas que están ahí escuchando, y están escuchando, que hay consecuencias cuando se violan las leyes antimonopolio”. La magnitud de la multa que podría imponerse a Google, en caso de que se demuestre su culpabilidad, podría superar los miles de millones de dólares.
En respuesta, los abogados de Google argumentaron que el juez Mehta debería limitar sus remedios a un grupo específico de acuerdos que la empresa tiene con Apple, Mozilla, Samsung y otras compañías. Estos acuerdos garantizan que Google sea el motor de búsqueda predeterminado en navegadores web y teléfonos inteligentes. Dichos acuerdos fueron el eje central del caso presentado por el gobierno contra la compañía. En Europa, la Comisión Europea ha impuesto multas multimillonarias a Google por prácticas similares, lo que subraya la preocupación global sobre el poder de mercado de la empresa.
El abogado principal de Google, John Schmidtlein, afirmó que la propuesta de la empresa “responde directamente a las determinaciones legales de este tribunal, pero también hace mucho más”. Esta estrategia defensiva busca minimizar el impacto de cualquier medida correctiva impuesta por el tribunal, centrándose en los acuerdos de distribución como el principal punto de controversia. La decisión final del juez Mehta podría tener consecuencias de largo alcance para la industria tecnológica y sentar un precedente importante para futuras investigaciones antimonopolio contra otras grandes empresas del sector.




