El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, respondió este lunes a las declaraciones del ministro de Comercio chino, quien calificó como una “broma” los aranceles impuestos por la administración de Donald Trump. En entrevista con Bloomberg Television desde Argentina, Bessent aclaró que las tarifas “no son ninguna broma” y destacó que los montos involucrados son significativos. “Nadie quiere que estas tarifas se mantengan, pero están lejos de ser insignificantes”, sostuvo.
Bessent reafirmó que aún existe margen para lograr un “gran acuerdo” comercial con China, aunque reconoció que adoptará un enfoque distinto, con intervención directa de los presidentes Trump y Xi Jinping. Actualmente, los aranceles recíprocos alcanzan hasta un 145 % en productos chinos y un 125 % en medidas de represalia desde Beijing.
El funcionario descartó un desacoplamiento económico total entre ambas potencias, pero admitió que es una posibilidad latente. “China es nuestro principal competidor económico y rival militar. La relación es compleja”, afirmó.
Paralelamente, Bessent anunció que se iniciarán negociaciones con Corea del Sur la próxima semana, en un contexto en que Trump amenaza con aplicar aranceles del 25% a las importaciones automotrices. Corea del Sur exportó vehículos por más de 42.900 millones de dólares en 2024, mientras que el déficit comercial estadounidense con Seúl superó los 66.000 millones.
Ante el riesgo, el gobierno surcoreano lanzó un paquete de apoyo de emergencia de 2.000 millones de dólares para proteger su industria automotriz.
Por su parte, Trump reiteró que las exenciones arancelarias a productos clave provenientes de China son temporales. “Nadie se libra… y mucho menos China”, escribió en Truth Social.



