La paralización en el Seguro Social se mantiene en todo el país, con trabajadores que denuncian desabastecimiento de insumos médicos, escasez de profesionales y deficiencias en la infraestructura hospitalaria. El reclamo incluye la exigencia de autonomía institucional y el respeto a los convenios sindicales.
Según indicó la dirigente sindical Luz María Solís Cabrera, el paro es acatado en la costa, sierra y selva, y no se levantará “hasta lograr cambios reales en la administración de EsSalud”. La vocera afirmó que el sistema enfrenta un déficit severo de medicamentos, lo que afecta a más de 13 millones de asegurados en todo el territorio.
De acuerdo con Solís Cabrera, en el hospital de EsSalud en Huánuco la situación es crítica debido a la falta de espacio y la ausencia de proyectos de ampliación o construcción de nueva infraestructura. Aseguró que, en muchos casos, los pacientes esperan hasta dos meses para obtener una consulta médica, lo que calificó como un “insulto al usuario y a los adultos mayores”.
La dirigente sostuvo además que los consultorios carecen de biomédicos y que el desabastecimiento de insumos llega a niveles que impiden atender emergencias. “No hay medicamentos y los pocos que llegan no alcanzan para la demanda diaria”, expresó.
Según la vocera sindical, el Seguro Social atraviesa un proceso de “burocratización extrema” que retrasa la entrega de recursos médicos y personal profesional. Denunció además que la administración de la institución está “politizada y monopolizada”, lo que —a su juicio— impide que las decisiones prioricen la salud de los asegurados.
Solís Cabrera subrayó que los trabajadores buscan evitar la privatización del sistema y demandan que se respete la independencia institucional. “Nuestra lucha es por los asegurados, no vamos a retroceder mientras no se garantice autonomía y atención digna”, declaró.
Los manifestantes exigen que se fortalezcan los convenios colectivos y que se acelere la contratación de médicos y enfermeras. Según la dirigente, la falta de personal ha obligado a referir pacientes hacia Huancayo y Huánuco, lo que agrava las demoras en el acceso al servicio.
Finalmente, Solís Cabrera aseguró que la paralización es indefinida y que se mantendrá hasta lograr compromisos concretos para garantizar medicamentos, profesionales de la salud y la modernización de la infraestructura hospitalaria.




