La noticia de los escandalosos viáticos otorgados a algunas autoridades, vuelven al conocimiento de la opinión pública. Gracias a la fiscalización que realizan los regidores, que muchas veces pueden tener acceso a documentación en sus instituciones que nosotros como periodistas no, a pesar que la ley nos faculta. Entendemos que las autoridades tienen y deben hacer gestiones ante el MEF, la PCM, el Congreso, etc., para conseguir y agilizar presupuestos para obras para sus comunidades, por mencionar algunos; lo que si es irregular y vergonzoso que pretendan aprovechar y abusar de la situación al extremo de gastar 1000 soles por día en viáticos.
Las autoridades sí tienen que hacer gestión, pero es inaceptable que pretendan pasar la mayor cantidad del tiempo de su gestión viajando y realizando “trámites”, en vez de aprovechar el tiempo en sus propias alcaldías trabajando y respondiendo a su pueblo. Es realmente ridículo además que después de tanto viaje ya sea a la capital o al extranjero, no rindan cuentas de ningún tipo, y menos tengan el interés de hacerlo.
Un amigo abogado, cuyo nombre lo mantenemos en reserva, decía que sucede en todas las alcaldías, en unas más que en otras, que no se contentan con los diezmos, incrementos de dinero ya en estudios, o en proyectos no se habían presupuestado, o que no les alcanzó y gestionan adicionales, como los hacía Odebrecht. Claro, esto previo acuerdo con las constructoras, con lo cual se cumple la odiosa frase “que robe, pero que haga obras”.
Estas acciones deberían ser sancionadas, no solo con el escándalo sino con cárcel, ya no hay tontos que depositan sus dineros en los bancos ni compran terrenos a nombre de terceros para evitar las denuncias de “lavado de activos”. Ahora lo guardan en sus casas, como el alcalde de Chilca.
El objetivo es llegar al poder y luego hacer dinero a como sea, se les acaba la moral, el buen apellido y los valores inculcados por sus padres y las promesas de ¡“trabajar por mis hermanos, por mi pueblo”!



